Alejo se fija como reto «ser alcalde de mi pueblo»

El delegado del Gobierno cesa en sus funciones tras siete años en el cargo

El delegado del Gobierno en el que ha sido su despacho en los últimos siete años
El delegado del Gobierno en el que ha sido su despacho en los últimos siete años

Valladolid- La Delegación del Gobierno desprende esa sensación de mudanza cuando se atraviesa la puerta y se avistan numerosas cajas, señal de que su actual inquilino, Miguel Alejo, quien hasta ahora ocupaba el despacho principal, dejará el cargo una vez que el gobierno de Rajoy designe a su sucesor. Por ello, ya prepara su jubilación como inspector de Educación con plaza en León para el 29 de febrero. Asegura que continuará en la política activa, «aunque sea dentro del colectivo de jubilados», ironiza.
Tras recorrer 800.000 kilómetros durante estos casi ocho años al servicio de José Luis Rodríguez Zapatero, ahora es momento de prestar más atención a su localidad natal, Almeida deSayago, donde posee una pequeña explotación de 25 ovejas de raza autóctona, como las de Viriato, así como capones y burros de la raza zamorana-leonesa. No niega, como ya avanzara en los 80 -cuando dirigía en León el IES Giner de los Ríos-, que su objetivo ahora es, si se puede, ser el candidato socialista a la Alcaldía de su pueblo «para prestar servicios a los ciudadanos». Admite que los socialistas han abandonado «un poquito» la cercanía con el tejido social de la que se han caracterizado desde sus inicios. Y cita a Pablo Iglesias, que decía que en el PSOE hay que estar dispuesto a ser presidente del Gobierno o conserje de la última casa del pueblo, es decir, «a las duras y a las maduras».
Respecto al balance personal en estos siete años al frente de la Delegación del Gobierno, Alejo destaca que «cuantitavimante» se han hecho infraestructuras, que ha crecido el nivel de seguridad y se ha mejorado la política social y reconoce que ha intentado hacer una política protagonizada por el diálogo. «Las cosas se pueden hacer dando voces y gritos, pero se devalúa la política», advierte.
Lamenta que el proceso de obras sea tan lento en España al ser un Estado «muy garantista». Por ello, apuesta por una administración más ágil donde se deben reformar los procedimientos. «En materia social el Gobierbo ha avanzado mucho, aunque es verdad que ha congelado las pensiones y reducido el sueldo de los funcionarios».
La Autovía del Duero también tiene su cuota de protagonismo. «Seguro que el Ministerio de Fomento de todos los partidos que han pasado por el Gobierno tenía voluntad política de ejecutar esta infraestructura, pero no se ha hecho. Pero en todo caso, debemos y podemos avanzar, porque muchas veces no es sólo cuestión presupuestaria, sino los procedimientos y mecanismos que hay que respetar», dice.
De lo que sí da nuevos plazos para su terminación es del tramo entre Valladolid y Villanubla de la A-60. «Será entre marzo y abril», mientras que señala que el tramo Santas Martas-León, se encuentra a expensas de las reclamaciones por el yacimiento de Lancia, mientras que el resto (Villanubla-Santas Martas) está en trámite y desconfía, que ante tanto ajuste presupuestario, caiga una lluvia de millones para llevarla a cabo.
Alejo, también se muestra satisfecho por el trabajo que han hecho las Fuerzas de Seguridad en la Comunidad y que han convertido a Castilla y León en una de las Regiones más seguras en Europa. «Se ha avanzado en la colaboración entre la Guardia Civil y la Policía a nivel autonómico, que ahora están además conectadas en red con el 112 y que es el momento en el que más agentes hay. Se ha mejorado también en las carreteras y en seguridad ciudadana», indica, aunque culpa de ello a la planificación. «De todos modos, me he dado cuenta de que los ciudadanos cada vez son más agentes de su propia seguridad, que colaboran más, respetan las normas de tráfico y son más cuidadosos en seguridad ciudadana. Hay más cultura en ese sentido», concluye.