Educación

Más estudiantes pese al mensaje apocalíptico tras el «decreto Wert»

Del paro académico de junio al aumento de matriculaciones en la Universidad de Sevilla

El elevado índice de paro juvenil y la necesidad de formarse han dejado en segundo plano el «decreto Wert»
El elevado índice de paro juvenil y la necesidad de formarse han dejado en segundo plano el «decreto Wert»larazon

Sevilla- Los gurús políticos presagiaban prácticamente un apocalipsis universitario con la aprobación del denominado «decreto Wert». Los sindicatos de estudiantes encendieron sus antorchas contra los recortes y el nuevo sistema de tasas –que castiga económicamente al mal estudiante–, propusieron y lograron un paro académico de dos semanas, que se prolongó desde finales de mayo a comienzos de junio, e hicieron creer que la Universidad de Sevilla se vendría abajo. Nada más lejos de la realidad. En el consejo de Gobierno celebrado ayer se ofrecieron datos iniciales del curso 2012-13. Primera conclusión: crece el número de matrículas hasta rozar las 58.000. Segunda lectura: desciende un 6% el número de créditos matriculados en grados y en primer y segundo ciclo. Es decir, que el alumno que se matriculó el curso pasado de 63 créditos de media, en el actual lo hace de 59. Un descenso, a tenor de las previsiones, insignificante.

La agitación social se ha diluido tras el verano. Hace un par de semanas, entre acudir a una manifestación e iniciar el puente del Pilar, la masa eligió lo segundo. Y la propuesta de un nuevo paro académico se quedó en el intento. Las asambleas, en su mayoría, no contaron con el quorum necesario y la mayoría eligió dar clase, adaptarse a las circunstancias actuales: estudiar.

La Universidad de Sevilla tiene las plazas cubiertas en sus 26 centros propios y sólo quedan vacantes en las titulaciones ofertadas en algunos de sus seis centros adscritos, las cuales se pueden solicitar en la fase de preinscripción extraordinaria hasta el lunes próximo.

A pesar de que el proceso de admisión a grados se halla en proceso de gestión de listas de espera, de las 12.916 plazas ofertadas ya se han matriculado más de 12.200. En total, la US tenía a fecha de ayer 57.858 estudiantes, 374 más que el año pasado, y aún aumentará por el proceso final pendiente. Eso sí, desciende, como era previsible, el número de créditos totales matriculados un 6%; de 3.610.901 a 3.399.787 (incluyendo las primeras, segundas, terceras y cuartas matrículas de todas las asignaturas).

La nota más alta de corte la recibió Medicina (12.136), seguida de Ingienería Aeroespacial (11.910). Y en cuanto a los estudios de máster, la oferta ha sido de 80, con más de 3.000 plazas y el número de solicitantes ha alcanzado los 4.286 (actualmente en proceso de matrícula). Respecto a las becas, se han solicitado 29.074 a través de la aplicación del Ministerio, a las que habrá que añadir unas 500 solicitadas manualmente; un número ligeramente superior al del curso anterior. El 75% de los alumnos de nuevo ingreso las han solicitado.

Estos datos van en consonancia con los de la UPO, que ha falta de una quinta fase de adjudicación ya ha cubierto todas las plazas de nuevo ingreso. Según anunció el vicerrector de Estudiantes en Diario de Sevilla, se superarán las 11.090 del curso pasado. La bajada de créditos se limita a un 1%.

 

De la subida de tasas, al problema: los impagos de la Juntade la Junta
La ira de los estudiantes se ha dirigido en los últimos meses sobre el Gobierno central, pero el mayor problema que acucia a las universidades sevillanas y andaluzas radica en los impagos de la Junta de Andalucía. Los rectores llegaron a firmar comunicados muy duros contra Griñán al ver peligrar el funcionamiento normal y el pago de las nóminas. Sólo antes del inicio del curso, la Administración autonómica procedió al pago de 25 de los 700 millones adeudados ante el temor a un retraso que pusiera en pie de guerra a todo el sector universitario. Del consiguiente desglose llegó una inyección de seis millones a la US y de 1,1 millones a la UPO, la mayor parte para el pago a proveedores.
En el aumento del número de matrículas, paradójicamente, también influye la situación de crisis y el hecho de que el paro juvenil sea tan elevado. Ante esto, mejor cualificarse que quedarse en casa.