África

Goodall: «Cada uno de nosotros cada día puede marcar la diferencia»

La investigación de campo más larga realizada sobre una especie salvaje comenzó hace 50 años, cuando la doctora Jane Goodall decidió dedicar su vida al estudio de los chimpancés y, desde entonces, recorre el mundo para transmitir que "cada granito de arena"cuenta para proteger el medio ambiente.

Goodall aterrizó ayer en Madrid como parte de su gira mundial a favor de una mayor sostenibilidad y conservación del planeta, en la que conmemora también el medio siglo de investigación que ha llevado a cabo en Gombe (Tanzania), sobre el comportamiento de los primates más cercanos al ser humano.

Más de 300 estudiantes de tres institutos madrileños llenaron el auditorio del edificio Caixa Fórum para escuchar atentos las palabras de esta prestigiosa etóloga que ha revolucionado la ciencia con sus descubrimientos acerca de cómo sienten, se comunican y desarrollan herramientas los chimpancés.

La doctora Goodall fue presentada por la Ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, como "el mejor"ejemplo de cómo la investigación "debe y puede"trabajar para acometer los retos de la humanidad.

"Tenemos la opción de usar el don de nuestra vida para hacer de este mundo un lugar mejor"es la frase eslogan del Instituto Jane Goodall y el mejor resumen de por qué una chica británica de 26 años decide, en 1960, ir a África, sola y sin ningún conocimiento previo, para internarse en la selva y acercarse a estos primates.

Goodall ha lanzado convencida un mensaje a los chicos y chicas que la escuchaban atentos: "si quieres algo realmente y trabajas y perseveras por ello, lo puedes conseguir".

Ella es el mejor ejemplo porque, a sus 76 años, Goodall ha cambiado la selva por las ciudades, y la investigación, por las conferencias, pero continúa luchando, incansable, por la integración de los estudiantes en la protección y conservación del medio ambiente.

El programa "Raíces y Brotes", que fue puesto en marcha hace 20 años por el instituto Jane Goodall, desarrolla actividades en más de 120 países para implicar a los jóvenes en la defensa del bienestar de las personas, los animales y la naturaleza de su entorno.

"¿Creeis que si nos unimos podemos cambiar el mundo?", preguntó Goodall a los chicos y chicas que llenaban el auditorio antes de finalizar su intervención; un ruidoso "Sí"acompañado de aplausos era la respuesta, mientras Goodall adelantaba con energía: "Yes, we can".