Interiores verdes

Algodón orgánico y aceite de soja son algunos de los materiales empleados en la nueva línea de ropa interior ecológica Intim. Pero no sólo se cuidan las prendas. El envoltorio y las etiquetas de la ropa son de papel y cartón reciclados y 100% reciclables. Y los materiales sobrantes durante el proceso de confección se regalan a una ONG de Gerona que trabaja con excluidos sociales para fabricar muñecos 

Interiores verdes
Interiores verdes

Ecolubricantes, ropa de cama ecológica, juguetes íntimos libres de PVC, camas fabricadas con madera certificada en gestión forestal sostenible FSC y ahora también ropa interior ecológica. Al menos para ella. La compañía Verding lanzará en el mes de noviembre en Barcelona su primera línea –Intim– de braguitas, culotes, tangas y sujetadores ecológicos.
Algodón orgánico y aceite de soja son algunos de los materiales empleados en la nueva línea de ropa interior ecológica Intim. Es una gama de ropa moderna, de tacto agradable, con colores atractivos y comprometida con el medio ambiente, sin por ello resultar una prenda alejada de la estética o imposible para el bolsillo, y no por eso se utiliza mano de obra barata de países en vías de desarrollo.
Para minimizar el impacto ambiental de las prendas, la compañía controla el ciclo de vida de los productos. Así, «el hilo no lo compramos en India o en Suramérica como suele hacerse con la ropa textil, sino que lo compramos en Grecia. Después, se lleva a tejer a Alicante y se manda a Barcelona a teñir para finalmente enviarlo a Málaga para que elaboren los modelos», explica Alberto Fernández, uno de los dos socios fundadores de la compañía Verding.
«En concreto –prosigue– se manda a dos cooperativas de Almogía, en Málaga, que dan trabajo a 20 mujeres, porque allí hace más de 12 años había 20 cooperativas en las que trabajaban 300 mujeres haciendo ropa, así se emplea mano de obra con experiencia de sobra demostrada y se fabrica sobre pedido». Lo que lógicamente conlleva unas emisiones en el transporte. Ahora bien, los productos ecológicos, al menos hoy, no contemplan la huella del dióxido de carbono (CO2) emitido, de ahí que en cualquier tienda de productos orgánicos se pueda comprar un producto que venga del otro lado del planeta aunque también se cultive, con otra variedad, en España. Pero aún así, lo cierto es que desde Verding aseguran que, después del lanzamiento, tienen previsto calcular la huella de CO2.

Materiales
El algodón empleado es ecológico. Tanto el modelo Oslo como el resto tienen un 96 por ciento de algodón ecológico y un cuatro por ciento de elastán, una fibra sintética de gran elasticidad (más conocida por la marca lycra) que no deja de ser un polímero. Fernández asegura que, «al menos hoy, resulta esencial usarlo, ya que de otro modo, el género perdería calidad y en tres o cuatro lavados, se caería la prenda». De todos modos, el certificado Gots (Global Organic Textile Standard), un sello que tiene toda la tela empleada en la gama Intim, «permite hasta un 10 por ciento de materiales no ecológicos», añade.
Este certificado Gots, en concreto, controla la producción textil desde la cosecha de la materia prima hasta la producción, la elaboración, el empaque, el etiquetado, la importación, la exportación y la distribución de las fibras naturales asegurando que sea social y medioambientalmente sostenible. Además, en donde los tejen en Alicante cuentan también con el sello Oeko-Tex, un certificado austriaco para textiles en todas las fases de producción que controla la ausencia de sustancias prohibidas.
En cuanto al relleno de los sujetadores de estos modelos, la espuma que utilizan no está certificada como ecológica, si bien es en un 60 por ciento de aceite de soja y en un 40 por ciento de espuma (que es un derivado del petróleo). Y todo ello se recubre de una capa de bambú (que aunque sea cultivado sin pesticidas ni químicos, lo cierto es que no está certificado como orgánico), rodeada de una tela ecológica que es el material que tiene el contacto con el pecho.

Desperdicio cero
Respecto al broche, éste es de poliamida, pero en su versión sintética, es decir proviene de un polímero. Pero están investigando para que la siguiente línea de ropa interior sea con algodón ecológico. «El problema actual es que el gramaje del broche es cuatro veces superior que con algodón, por lo que hoy resultaría excesivamente caro y subiría el precio de los modelos. Pero estamos estudiando cómo conseguir reducir ese gramaje o conseguirlo sin perder tanto material», asegura Fernández.
En Verding no sólo se cuidan las prendas. El envoltorio y las etiquetas de la ropa son de papel y cartón reciclado y, a su vez, 100 por cien reciclables. Y con el objetivo de conseguir desperdicio cero, los materiales sobrantes durante el proceso de confección «se regalan a una ONG de Gerona que trabaja con excluidos sociales para fabricar muñecos. En concreto, se mandan a un Centro Especial de Trabajo que se llama Tramontana», precisa.

Tallas y precios
De la nueva línea, se han elaborado 1.000 piezas. Los sujetadores Intim se hacen desde la talla 70 hasta la 110, ambas incluidas. Y las braguitas, los culotes y los tangas desde la XS hasta la XL, es decir, hasta un talla 44-46. En cuanto a la gama de colores, hay para todos los gustos: blanco, negro, lila con el vivo (el bordadito) rosa, rosa con el vivo gris, crudo con gris, naranja con negro y azul celeste con rosa, entre otros.
En cuanto a los precios, los sujetadores van desde los 32 hasta los 39 euros aproximadamente. Las braguitas y los tangas desde 16 euros y los culotes unos 20.
Los hombres tendrán que esperar para tener ropa interior ecológica, al menos de esta firma, ya que «como requiere usar mucha tela y es laborioso de hacer por parte de las confeccionistas, al menos hoy, su precio no resulta competitivo para diseños sencillos», explica Fernández, que reconoce que se ha hecho calzoncillos orgánicos para él. «Nuestra diseñadora tiene ya diseñados unos bóxers muy modernos y actuales que conjugan perfectamente la ecología y el máximo respeto al medio ambiente con el diseño atrevido e innovador. Este producto sí se podrá comercializar en un futuro por un precio algo superior», avanza.
Y Verding (www.verding.es) no es la única marca. La firma Greenloop (www.thegreenloop.com) o la inglesa Eco-Boudoir (www.eco-boudoir.com ), que hizo aquel famoso eslogan «Si no sabes lo que hay en tus bragas, ¿debes utilizarlas?» son sólo otros ejemplos de que lo verde está ganando terreno.