Nuestros pensionistas por Ana PASTOR

Nuestros pensionistas, por Ana PASTOR
Nuestros pensionistas, por Ana PASTOR

Los más de ocho millones de pensionistas que hay en España están sufriendo como nadie la política antisocial del Sr. Rodríguez Zapatero. La congelación de su pensión; la subida de los impuestos, especialmente el IVA que afecta a la vida cotidiana, a la compra de alimentos, a la bombona de butano, al recibo de la luz… y la bajada del presupuesto para dependencia, los han colocado a ellos y a sus familias en una situación, en muchos casos, insostenible. La pensión contributiva media en España se sitúa en torno a los 780 euros al mes, aunque más de un 40 por ciento de los pensionistas reciben menos de 600 euros. Además, el 80 por ciento de las personas mayores son dependientes y una parte muy importante de ellos, grandes dependientes. Todos los estudios publicados apuntan a que el gasto de un gran dependiente supera los 1.100 euros al mes.


Si las matemáticas no fallan y tenemos en cuenta que en la mayoría de los casos el único ingreso es la pensión, de la que además viven dos personas, pues desafortunadamente muchas mujeres que –aunque han trabajado toda su vida dentro del hogar– llegan a mayores y no han adquirido ningún derecho ¿pueden imaginarse cual es la situación en la que se encuentran tantas personas mayores y, en muchos casos, dependientes? Por no hablar de las viudas que reciben poco más del 50 por ciento de la pensión de su marido. Hemos presentado enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado para que el Gobierno socialista le dé a los pensionistas lo que es suyo, para lo que han cotizado toda una vida. También le exigimos que en el plazo de tres meses garantice un sistema de financiación de la Ley de Autonomía Personal y Atención a las personas dependientes que garantice la igualdad en toda España y que no haya como ahora, personas dependientes que no están recibiendo ninguna prestación («personas dependientes de primera y de segunda»). El Gobierno socialista ha congelado las pensiones y roto el Pacto de Toledo, ha reducido el presupuesto para la Ley de dependencia y además ha subido los impuestos a los que menos tienen. Mucho le molesta que se lo recuerden, ellos que se autodefinen como los grandes defensores de las políticas sociales. Lo que tienen que hacer es rectificar sus políticas que atacan de lleno a los que menos tienen, nuestros pensionistas y dependientes.