El fútbol como vía de escape

No está siendo fácil el principio de año para David Hernández, un modesto jugador de la Balompédica Linense, del grupo X de Tercera División. Su hermano Iván está desaparecido desde el pasado 9 de enero y él, como su familia, tiene que tragar saliva y seguir adelante mientras esperan que lleguen buenas noticias en cualquier momento.

David Hernández muestra una foto de su hermano desaparecido
David Hernández muestra una foto de su hermano desaparecido

Está llevando el caso con la mayor profesionalidad y hasta hace pocos días no trascendió que ese chico natural de Puerto Real (Cádiz) al que se busca en Ronda desde hace semanas es su hermano. David no se ha perdido ni un entrenamiento ni un partido. El domingo, sin ir más lejos, marcó un tanto en la victoria de su equipo contra el San Fernando.

Antes de desaparecer, el hermano de David, Iván, había pasado unos días en Barcelona –localidad de la que es originaria su compañera sentimental– y había regresado a Ronda, su lugar de residencia en la actualidad. El mismo día de la desaparición, durante la madrugada, la pareja protagonizó una discusión en una conocida discoteca e Iván se fue en su coche. Nada más se supo.

La última pista que se tiene del paradero de Iván es una extracción de 60 euros de un cajero de la localidad, aproximadamente media hora después de que se viese junta a la pareja. Desde entonces su cuenta bancaria no ha registrado ningún nuevo movimiento. Para colmo, Iván no lleva teléfono móvil porque se le había estropeado días antes de la de-saparición. Su coche sí ha sido encontrado en Ronda con la maleta dentro, pero nada más.

David está llevando el caso como buenamente puede y se mantiene en una postura optimista. «No tenemos más remedio que seguir siendo positivos porque no hay ningún indicio que nos lleve a pensar que le ha pasado algo. La Policía sigue trabajando, pero sin pistas, y estamos a la espera de que alguien nos pueda decir si lo ha visto».

Lleva con la máxima profesionalidad la situación, pero le quita importancia porque dice que «la vida sigue para todos y ni yo puedo dejar de jugar ni tampoco mi padre puede dejar de trabajar porque hay que hacerlo para poder comer. Yo tengo que agradecer el trato que estoy recibiendo de mi club, que me está dando las máximas facilidades, y yo intento agradecérselo de la mejor manera que sé, que es con mi trabajo dentro del campo. Es la mejor forma de tener la mente ocupada en un momento tan delicado».

En alguna ocasión se ha desplazado personalmente a Ronda para hacer alguna batida junto a la Policía después de que les llegara algún rumor, pero este delantero de 32 años, que ha pasado por equipos como el Jaén, el Mérida, el Huesca o el Écija, entre otros, confía en lo que pueden aportar las fuerzas del orden. «Es mi hermano y uno siempre querría que hubiera más medios y más gente para que lo buscaran, pero realmente están haciendo un buen trabajo. Lo que queremos es que esto no caiga en el olvido y que se siga investigando».

Se le está haciendo un seguimiento a Iván, de 26 años, para comprobar que no hay más movimientos en su cuenta y que tampoco aparece en las redes sociales. David reconoce que la relación de su hermano con la familia no era del todo buena, pero lo matiza. «Ahora estábamos un poco peleados, pero no era un problema tan grave como para no resolverlo hablando. Mientras que no aparezcan restos de la ropa que llevaba o sangre, seguiremos siendo optimistas y yo seguiré jugando lo mejor que pueda porque es lo que hay que hacer».