
Cataluña
Del quirófano a la fábrica por Josep Maria Rañé

Bajo ese lema del almuerzo que el Pla Estratègic Metropolità de Barcelona organizó, el pasado viernes, se presentó el más moderno quirófano del mundo equipado con tecnología de visión 3D que se instalará en el Clínic. El equipamiento quirúrgico, que ocupara «solo» 100 metros cuadrados, será el prototipo mundial de una tecnología necesaria para operar el aparato gastrointestinal de una forma menos invasiva.
Esta nueva oportunidad, ya hubo otra que acabó recalando en Alemania, para experimentar una tecnología del instrumental quirúrgico en conexión con los avances médicos no debería desaprovecharse. No sólo por lo que supone para la medicina, sino porque las sinergias que generará son espectaculares. Su implantación favorecerá la colaboración con industrias relacionadas con la imagen, la computación o la instrumentación quirúrgica y mejorará las expectativas exportadoras de las empresas que suministrarán los elementos para construirlo cuando este se replique por todo el mundo. Y, además, encaja y complementa la apuesta por el polo biomédico en el que Cataluña está trabajando junto con la industria farmacéutica.
Este es un proyecto, que nos proyecta internacionalmente, pero que, también, permite crear empleo de todo tipo, desde cirujanos a planchistas, y, ello, a partir de lo que tenemos, podemos y sabemos hacer. Ganamos los pacientes, gana la investigación, el empleo y el país. Entonces, ¿por qué un proyecto de salud no merece la misma atención que los que pueden producir una enfermedad como la ludopatía? ¿No estaremos invirtiendo las prioridades?
✕
Accede a tu cuenta para comentar