Líneas clásicas y tonos fríos en una jornada poco novedosa

Líneas rectas y depuradas, tejidos invernales y una paleta de tonos fríos, con ocasionales pinceladas de color, han sido la tónica dominante de la primera jornada de Cibeles Madrid Fashion Week, de tendencia general muy clásica y poco novedosa. 

Hasta los campos de trigo de Inglaterra se ha ido Devota & Lomba para buscar la inspiración de su próxima colección otoño-invierno, con formas orgánicas basadas en los misteriosos círculos concéntricos que empezaron a aparecer en los años ochenta.

Lanas, sedas y algodones envuelven la silueta, en prendas con ausencia de costuras y cremalleras ocultas en las que predominan los tonos neutros que van del beige al azul marino, pasando por grises plomo y verdes apagados.

Este look monocromático sólo es roto por un color "invasivo", el rosa fluor, ya sea en forma de círculos concéntricos, en toda la prenda o en bolsos y zapatos de piel de potro.

El desfile de Devota & Lomba en Cibeles ha coincidido hoy con la apertura de la tienda "online"de la firma, según ha confirmado a Efe Modesto Lomba, quien ha indicado que esta iniciativa comienza con un apartado de "vintage", apto para coleccionistas, en el que cada pieza llevará su "adn"en un cd, o lo que es lo mismo, su ficha técnica de origen.

Para el diseñador, las formas de esta colección "arropan"a la mujer, la envuelven de una forma escultórica, ayudada por cortes circulares y pequeñas desproporciones en las prendas.

Ángel Schlesser ha jugado con la idea de lo masculino en el guardarropa de la mujer, en una colección funcional en la que el pantalón gana puestos y en la que triunfa el ancho en looks urbanos.

Con una paleta de tonos muy invernal en negros, gris plomo, verde musgo, óxido o azul petróleo, el cántabro introduce como contrapunto el fucsia en sus vestidos rectos y en trajes de chaqueta.

Abrigos de paño, trajes de chaqueta de tweed y camisas de popelín se combinan con chaquetones y estolas de piel de hurón, zorro y marta de líneas limpias y depuradas, en una colección en la que abundan los vestidos largos de noche y los monos en negro.

El interiorismo Art Decó pone hoy punto y final a la primera jornada de Cibeles con la propuesta del diseñador donostiarra Fernando Lemoniez, de líneas rectas y depuradas dominadas por los vestidos de bajos "respingados".

El creador explicó a Efe que si hay un denominador común de esta colección es la carencia total de adornos o elementos superfluos, pensando en una mujer "a la que le guste mucho la moda, sin llegar a ser una 'fashion victim' y sabiendo bien lo que debe llevar".

Negros y crudos se combinan con beige, marrón chocolate y pinceladas de verde pino para confeccionar blusas y vestidos ajustados, así como túnicas y chaquetas de rombos inspiradas en las composiciones geométricas de Sonia Dalaunay, la pintora rusa afincada en París cuyas obras han servido de guía al modista.

Entre sus creaciones una muy especial, un vestido de línea recta y dibujos geométricos confeccionado con una tela traída por Lemoniez de un reciente viaje a Uzbekistán, dónde el diseñador "cargó"con multitud de telas "espectaculares".

La mañana empezó en la 53 edición de Cibeles aderezada con notas orientales y un guiño a los años 60 y 70, en una jornada que inauguró Jesús del Pozo con una colección ecléctica y moderna.

Inspirado en una mujer ecléctica y moderna, Jesús del Pozo abrió la jornada matinal con una colección elaborada, en su mayor parte, con grandes pliegues, volúmenes y aperturas, en la que los hombros perdían protagonismo en favor de acentuados cuellos y mangas.

En menor medida, también estuvieron presentes las líneas puras y suaves que acariciaban el cuerpo de la mujer, sobre todo en las propuestas de noche, donde delicados encajes se imponían con efectos ópticos transparentes.

Del Pozo, además de reinventa el traje sastre de la popular "Chica Gibson"para facilitar la vida de la mujer e invitarla a la moda funcional sin por ello restar estilo, realza las mangas con sobrios pliegues rematados con una coqueta lazada.

Sobre más lanas que sedas, la mayoría con notas doradas, los negros y los grises se mezclan con azules y verdes aportando luz y optimismo a la colección.

Del Pozo declaró que siente una "gran satisfacción"al ser el primero en inaugurar la 53 edición de Cibeles, pasarela que se mira con "mucha seriedad dentro y fuera de España".

Con modelos peinas y maquilladas como si fueran samuráis, Roberto Verino exhibió en Cibeles una colección para el hombre y la mujer plural y multicultural con claro acento oriental. "Oriente es un mercado en el que me gustaría trabajar, pero con calma", explicó el diseñador gallego.

Dominada por paleta cromática y la serena belleza de Oriente, se pudieron ver trajes entallados con apliques y cierres orientales, chaquetas con cuello mao, pantalones de línea sastre con largo al tobillo y varios kimonos en rosa palo, violeta, azul y carmesí.

El negro lo reservó para las propuestas de noche, donde los vestidos con largo al tobillo en ricos terciopelos fueron el denominador común, todos ellos adornados con complementos rojos.

Tono encargado de cerrar el desfile sobre un kimono, trabajado en un tejido brocado. Los zapatos, que recreaban los okobo, tradicional calzado japonés, se vieron tanto en las propuestas de día como de noche.

Para el hombre, Verino apostó por trajes clásicos con la pernera muy estrecha en tweed y príncipe de gales, además de abrigos de paño y chaquetones con llamativos cuello de piel tintados en tonos ámbar y berenjena.

Con esta colección, en la que convive en perfecta armonía el concepto del lujo con la filosofía de vida oriental, Roberto Verino intenta transmitir "optimismo y energía"con prendas que perduren en el tiempo, aporten un "plus de personalidad y pongan en valor a las personas".

Sin pretensiones conceptuales y con la mirada puesta en los años 60 y 70, Duyos presentó una colección estructura, unas veces más sofisticadas que otras, pero siempre impecable y femenina, donde los volúmenes sueltos juegan con diferentes texturas.

"Desde mi pequeño mundo he querido aportar una bocanada de aire fresco a las propuestas femeninas", explicó el diseñador.

Como no podía ser de otra manera, la banda sonora de esta colección la interpretó la mítica Jeannette, un mito en los años 70 que ha servido de inspiración al diseñador.


Mañana inaugurarán la pasarela los sevillanos Victorio & Lucchino, a quien seguirá el siempre esperado Hannibal Laguna y la diseñadora vasca Amaya Arzuaga, mientras que por la tarde mostrarán sus creaciones Agatha Ruiz de la Prada, Francis Montesinos y Roberto Torreta.