Penélope no tiene edad para «La pasión india» por Jesús MARIÑAS

Javier Moro retoma la polémica historia de Anita Delgado y prosigue en su intención de hacer una gran película con esa romántica historia de la española y el maharajá hindú.

Penélope no tiene edad para «La pasión india»; por Jesús MARIÑAS
Penélope no tiene edad para «La pasión india»; por Jesús MARIÑAS

Cuando el libro se publicó, Penélope Cruz adquirió los derechos para convertir en «hit» cinematográfico lo que fue un auténtico e inesperado best-seller. Moro me lo cuenta entre capón y capón, en la puja por las aves Cascajares de Paco Martínez, una subasta magníficamente llevada a dúo por Jorge Fernández, con un flequillo respingón, y la cálida Flavia de Hohenlohe, directora de Sotheby's España. Menuda casta heredada de la muy exquisita y recuperada Ana María Medinaceli, futura heredera del añojo título con varias Grandezas.

Moro reside en Madrid y, desde esta ciudad, gesta, idea y programa nuevas aventuras igualmente exóticas, dignas del mejor Kipling. «La promoción de mi última novela sobre el emperador Pedro de Brasil me lleva de aquí para allá, me deja sin tiempo para escribir, algo que me gusta hacer con calma», me cuenta ilusionado porque «La pasión india» por fin será llevada al cine. «Hemos descartado a Penélope porque ya no tiene edad para interpretar a Anita, que era muy joven», añade. La cinta será dirigirá por el realizador de «Elizabeth».
Mientras, la Duquesa de Alba ultima personalmente la cena de Nochebuena, que celebrará en Liria, a la que siempre sigue la tradicional Misa del Gallo. En esta cita, Cayetana pasa lista y toda su descendencia acude pronta a cumplir el ritual piadoso cada Navidad. Ella no pierde de vista a su esposo, aunque reconoce que «en los otros matrimonios también estuve muy enamorada». Es un ejemplo de vitalidad, firmeza y coraje, a pesar de que las prepotentes declaraciones de su hijo Cayetano le hayan amargado el prólogo navideño.

En tanto, Alfonso Díez me confirma haber solucionado ya los problemas que le tenían preocupado. Él no interfiere en los asuntos entre madre e hijos y mantiene una prudente distancia. Por otra parte, Sevilla lo acogió desde el principio con los brazos abiertos y los más cercanos a la Duquesa ya son amigos suyos: «Desde el alcalde Zoido a mis entrañables Carmen y Curro, pasando por Javier Arenas, Marta Talegón, Tere Pickman y las hermanas Cobo me han acogido espléndidamente», asegura. «¿Encontró el lugar adecuado para realizar su ejercicio diario ante la falta de gimnasio?, le pregunto. «Sí, desde primeros de año iré cada mañana al Club Pineda. Será una forma de estirar las piernas porque ya echo en falta mis sesiones de unas dos horas diarias haciendo las tablas correspondientes», me responde. «También estoy intentado resolver el tema laboral porque todavía me quedan tres años para jubilarme y no quiero renunciar a mi pensión», añade. Le cuento la reclamación que hoy presenta en los Tribunales la condesa de Latores, que pide poder elegir entre la pensión de viudedad o la jubilación de TVE. Le imponen la primera como viuda de Sabino, pero ella prefiere recibir lo que le corresponde: unos 2.020 euros tras los descuentos.