Los comerciantes exigen horarios adaptados «a las necesidades locales»

Sevilla- El recién constituido Consejo de Comercio nace con una dura piedra de toque que afrontar. La liberalización de los horarios exigida por decreto por el Gobierno. El vicepresidente segundo del ente Tomás González, a la sazón vicepresidente de la Federación Provincial de Comerciantes de Sevilla (Aprocom), hizo un llamamiento a la adaptación de la norma a las necesidades municipales. «Sevilla no es como Madrid, puede tener medidas diferentes», argumentó. «Se puede hacer algo a medida de lo que la ciudad necesite», añadió.

Tomás González resaltó la «vital importancia» del Consejo de Comercio «en unos momentos difíciles» y criticó «normas que lesionan el tejido empresarial sevillano». El directivo de Aprocom rechazó «la falta de diálogo y consenso» con el afán de «superprotección de las grandes empresas». «No tenemos miedo a la libre competencia», aseguró, tras marcar como objetivo del nuevo ente que «Sevilla sea un modelo comercial».

Tras el Pleno, González explicó que el malestar del sector no radica únicamente en la liberalización de horarios sino también en otros aspectos como la ampliación de la jornada de 72 a 90 horas semanales o la falta de regulación de las rebajas. El decreto del Estado, según el vicepresidente segundo del Consejo de Comercio, equivale a colocar a España como «pionera en la anarquía», defendiendo la necesidad de «normas para la convivencia» y de la «protección del comercio-ciudad», que «es una tendencia mundial». «El modelo de moles comerciales está en decadencia», indicó.

El representante de Aprocom denunció el «error» de «favorecer a las grandes distribuidoras» y recordó que «el pequeño comercio ya podía abrir 24 horas» y «no lo ha hecho». «No somos tontos», ironizó con el eslogan de una de las grandes cadenas: no resulta rentable, según los comerciantes. González rememoró «la Ley Boyer», otra tentativa de liberalización que «fracasó» tras «año y medio de las grandes superficies abriendo en domingo y viendo que no era necesario». «No todo es consumo. Necesitamos incentivar otras facetas como el ocio y la cultura», opinó el vicepresidente de Aprocom. «En Europa, los países que han adoptado la liberalización de horarios son los más pobres», sin rentabilidad, según explicó. Adoptar este modelo, señaló, equivale a una negativa «imagen exterior». «El mundo apuesta por el pequeño y mediano empresario», añadió. Aparte, el aumento del horario «incrementará el precio del producto».

Por otro lado, González aludió al transporte como otro de los grandes asuntos a abordar en el Consejo de Comercio. «El centro necesita una red de metro completa para que los ciudadanos puedan moverse con facilidad». El vicepresidente de Aprocom también apostó por un aparcamiento en el Prado para potenciar el nodo intercambiador de San Bernardo. El alcalde también se centró en la importancia de «facilitar que se pueda llegar a Sevilla y aparcar».

Zoido destacó la pluralidad de las comisiones de trabajo del órgano de consulta de «un sector fundamental». El regidor resaltó que se crearán grupos para las relaciones con instituciones y la gerencia de los centros comerciales abiertos, para el urbanismo comercial (incluyendo la coordinación de las obras) y para las actividades culturales y de dinamización (alumbrado o entoldado, por ejemplo).

«Tenemos desde este foro que impulsar la posibilidad de que más comercios puedan establecerse en nuestra ciudad, y que los que están puedan seguir manteniendo sus oportunidades», dijo Zoido, subrayando la importancia de un gremio que supone 28.000 puestos de trabajo –el 9% del total–, con un área de influencia de 177 municipios y una potencial clientela de 2,3 millones de personas.

 

Malestar por el corte un año por obras en Juan Antonio Cavestany
sevilla- El sector de comerciantes de la avenida Luis Montoto criticó el «inesperado» corte por un año de un sentido del tráfico de la calle Juan Antonio Cavestany por obras de Emasesa. El presidente de la asociación de comerciantes de Luis Montoto, Agustín Rodríguez, indicó a Europa Press que «nadie ha comentado nada, cuando a los comercios se les tiene que informar». En un principio el colectivo no se muestra en contra de los trabajos «si son necesarios y hay que hacerlos», si bien expresó la conveniencia de «ejecutarlos bien, afectar lo menos posible al tráfico y, sobre todo, comunicarlos».
Rodríguez señaló irónicamente que los comerciantes empiezan a estar «acostumbrados» a este tipo de incidencias, dada la gran cantidad de obras los últimos años. Fuentes municipales explicaron que, tras mantener técnicos de Emasesa una reunión a principios de julio con la delegada del distrito, Pía Halcón, en la que se le comunicaron los parámetros de la obra, se envió información sobre el inicio de la misma a clientes. Posteriormente se hizo lo propio con los desvíos de tráfico, pegándose octavillas en las puertas de los locales.