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Ciudad Juárez

El narcotráfico en México provocó 5630 muertes en 2008

La violencia generada por el crimen organizado y el narcotráfico en México alcanzó niveles récord en 2008, con 5.630 muertos, lo que supone un incremento del 110,6% respecto al año precedente.
Tlaxcala (centro) fue el único de los 32 estados sin homicidios de esta naturaleza, que el Gobierno atribuye a las luchas entre cárteles de la droga y bandas dedicadas al crimen organizado por controlar las rutas de la droga, según publica hoy el periódico "El Universal".
La cifra de 2008 representa un incremento del 110,6% frente a las 2.673 muertes que el mismo diario registró en 2007, el primer año completo del presidente de México, Felipe Calderón, en el poder.
El periódico, que llevó un recuento diario de los crímenes, detalla que en los últimos cuatro años 12.061 personas murieron en crímenes relacionados con la delincuencia organizada, de los que el 46,6% se concentraron en 2008.
Algo más de quince personas murieron a diario en los enfrentamiento de este tipo, con 58 registrados en un mismo día el pasado 3 de noviembre, en la peor jornada del año, según los datos del rotativo.
El peor mes fue octubre, con 791 asesinatos, seguido por noviembre, con 729, y diciembre, con 669, frente a abril, con sólo 220 crímenes registrados.
A lo largo de 2008 el presidente Calderón mantuvo varios operativos con amplia presencia militar y de policías federales contra el crimen organizado para tratar de recuperar territorios que en los últimos años habían estado bajo el control de los criminales.
También se intensificaron las capturas de narcotraficantes, las extradiciones a Estados Unidos y las incautaciones de droga.
Las autoridades mexicanas consideraron una "guerra"la lanzada contra los cárteles dedicados al cultivo y tráfico de droga en México, que en 2008 costó la vida a 429 policías y 20 militares.
Por estados, el que más violencia padeció fue Chihuahua, con 2.006 asesinatos de los cuales 1.633 se registraron únicamente en la localidad de Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso (Texas, EE.UU.).
Esa zona del norte de México ha sido el más cruento escenario de una lucha entre los cárteles del Golfo y de Juárez, por el control de las rutas para pasar droga a EEUU.
Por detrás de Chihuahua otros estados peligrosos en el país fueron Sinaloa, con 950 asesinatos, y Baja California, con 689.
Un hito en la violencia desatada en 2008 fue el crimen producido la noche del 15 de septiembre en Morelia, donde las organizaciones criminales dejaron ocho civiles muertos y más de cien heridos en un ataque con granadas en medio de una fiesta popular.
Además, en el estado de México se produjo el pasado septiembre los homicidios de La Marquesa, cuando 24 personas, presumiblemente trabajadores de origen humilde que ayudaron a construir túneles para pasar droga hacia EEUU, aparecieron asesinados con el "tiro de gracia"en un paraje ubicado unos 60 kilómetros al oeste de la capital mexicana.
Además en 2008 ocurrieron decenas de decapitaciones y fueron abandonados "narcomensajes"contra las autoridades mexicanas o contra grupos criminales rivales junto a los cadáveres que eran abandonados por los sicarios.
Analistas e investigadores analizaron hoy el fenómeno de la violencia.
René Jiménez, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló en el diario Reforma que el récord de asesinatos de este año cuestiona la idoneidad de la estrategia del Gobierno contra el crimen organizado.
Según Jiménez, las bandas pretenden mostrar que una más intensa presencia militar es insuficiente para impedir los asesinatos, y que estos grupos mantienen "presencia y poder"para generar miedo en la ciudadanía.