España pagará los gastos de los cuatro presos que lleguen de Guantánamo

«Nuestro país es favorable a la acogida dentro del mecanismo pactado en la UE», señaló ayer De la Vega.

Un «sistema de vigilancia y observación». Es la medida que adoptará el Gobierno en el caso de que al menos cuatro presos de la cárcel de Guantánamo aterricen en suelo español. Así lo afirmó ayer el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, después de hacerse público que el Ejecutivo estadounidense ha solicitado formalmente a nuestro país que acoja al menos a cuatro reos del centro penitenciario cubano. ¿Pero quién se hará cargo de los gastos de este plan? El Ejecutivo español. Según informaron ayer fuentes diplomáticas, nuestro país no prevé solicitar a la Administración estadounidense que le ayude económicamente. Aunque el acuerdo entre la UE y EE UU señala que Washington «considerará contribuir» a los gastos generados a los Estados miembros por recibir a ex detenidos, las fuentes precisaron que este ofrecimiento se refiere a aquellos países que necesiten de un apoyo económico, lo que no se aplica a España. Moratinos, en rueda de prensa con su homólogo belga, Karel de Gucht, no quiso desvelar las nacionalidades de los prisioneros y prefirió mantener la prudencia hasta que se decida si se les acepta. El enviado especial norteamericano para el cierre de Guantánamo, Dan Fried, presentó los expedientes en una reunión con varios responsables de los Ministerios de Exteriores, Interior y Justicia. En esos documentos se informa de su nombre, nacionalidad, datos personales y situación legal del sujeto, que, en los cuatro casos, responde a la categoría «cleared for release» (en inglés), es decir, que no pesan cargos sobre ellos por lo que deben ser puestos en libertad, precisaron fuentes diplomáticasLa vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, señaló que «España es favorable a la acogida dentro del mecanismo pactado en la UE y la llevará a cabo con todas las condiciones, eso sí, necesarias para la seguridad» y Moratinos añadió que el Gobierno estudiará «caso por caso» antes de decidir la admisión, para la que no se pone fecha límite. Dijo, además, que las autoridades tratarán de forma «pormenorizada» las «consecuencias jurídicas» de esta acogida y dejó abierta la puerta a que la Administración norteamericana presente «algún caso más» en el futuro. También se pronunció Interior, que informó de que se prestará especial atención a la nacionalidad de los detenidos para evitar que la acogida de eventuales prisioneros pueda abrir un conflicto diplomático con un país con el que España mantenga lazos especiales.