Euroliga

Ni a Atenas ni a Berlín

A pesar de la eliminación, Vistalegre vibró como casi nunca y se pudo ver al mejor Real Madrid de la temporada
A pesar de la eliminación, Vistalegre vibró como casi nunca y se pudo ver al mejor Real Madrid de la temporada

Vistalegre vibró como casi nunca y se pudo ver al mejor Real Madrid de la temporada en el segundo cuarto, pero será el Olympiacos el que dispute la «Final Four» de Berlín. Los griegos disponían de dos oportunidades para sentenciar y aprovecharon la segunda para evitar el quinto encuentro. En muchos momentos la sensación fue la de que el Real Madrid iba a poder, justo hasta los últimos cinco minutos, cuando el Real Madrid no encontró la forma de parar a Bourousis y eligió mal en las jugadas decisivas.Cuando el tiempo se agota la única vía ofensiva es Bullock, un plan demasiado previsible y que los de Giannakis supieron frenar. El escolta no tuvo su mejor día en el tiro y aún así estuvo a punto de volver a liderar la victoria. Un triple suyo puso al Madrid en ventaja antes del tramo final (65-60, min. 35), pero la discutible quinta falta personal de Reyes, unos cuantos ataques desperdiciados, y el acierto griego en los tiros libres eliminaron a los de Joan Plaza.El gran segundo cuarto madridista (25-13) ilusionó a Vistalegre y desarboló al Olympiacos. La concentración defensiva y el contragolpe lanzaron a los blancos con la colaboración, por fin, de los actores secundarios. Massey, Winston y Van den Spiegel firmaron unos minutos casi perfectos y pusieron en pie al público. El ambiente era ideal para Sergi Llull, que con un triple dio a su equipo la máxima ventaja (36-26, min. 15). Los blancos deberían haber sacado más jugo a esos instantes de inspiración, pero Bourousis lo evitó. Sin Vujcic, el pívot heleno se convirtió en la única referencia bajo el aro y se bastó para machacar a los madrileños tanto en ataque (25 puntos) como en defensa (4 tapones y 6 rebotes). Fue el mejor del choque y la clave, junto a Greer, de la clasificación de los del Pireo. Pargo volvió a hacer el ridículo y Childress está muy lejos de justificar su salario.El Madrid se sobrepuso a un comienzo complicado, pero no pudo hacerlo a un final caótico en ataque, sin más recursos que Bullock y enredado en protestar a los árbitros.