Un Prado para un visitante ideal

Guía de las colecciones del Prado en el gráfico adjunto de la pestaña superior

Un Prado paraun visitante  ideal
Un Prado paraun visitante ideal

La otra gran ampliación que tiene el Museo del Prado entre manos es la de reordenar las colecciones, que permitirá ganar un 25 por ciento más de espacio en el edificio de Villanueva, con 25 nuevas salas que hasta ahora se destinaban a a tareas no expositivas y que permitirá mostrar 500 obras más. Si las vastas colecciones del museo permiten que el visitante se adentre en él siguiendo su propio instinto, el Prado propone ahora una circulación para un «visitante ideal» que busque un «museo ideal». Si el visitante se sitúa en la Sala de las Musas en la planta baja, que es el centro del edificio, emprenderá desde ahí un viaje que le llevará primero, tomando a la derecha, a la pintura románica española de San Baudelio de Berlanga, medieval, renacentista, flamencas, italianas y españolas; a la izquierda encontrará la pintura española del siglo XIX con un luminoso Sorolla, que es el final del itinerario.Goya, en tres plantasEl director adjunto de colecciones del Museo del Prado, Gabrielle Finaldi, ha definido este recorrido como un «bucle», de manera que luego el visitante deberá subir a la primera planta donde encontrará la Galería Central, que introduce una de las novedades de esta nueva organizacición: estará dedicada a pintura de gran formato porque el especio así lo permite. «Este recorrido puede ser uno de los más extraordinarios de la historia de la pintura europea», afirma Finaldi. Empezará con Tizziano, Tintoretto y Veronés, hasta llegar al «corazón del museo», la sala dedicada históricamente a Velázquez y que no introduce ningún cambio, excepto que alguna de sus grandes pinturas esté también en la Galería Central. Aunque todavía no está decidido cuál, ése podría ser el caso de «La rendición de Breda», que ya estuvo hace años en ese espacio. El ala sur de la Galería Central se dedicará a Rubens, Van Dyck y otros pintores con influencias de la escuela veneciana. En las salas que rodean esta galería estarán instalados grandes maestros de la pintura española, como El Greco, Ribera y Zurbarán. En el ala sur de la Galería Central se podrá ver el gran cuadro de «La familia de Carlos IV», de Goya, donde está ahora y que abre las salas del aragonés, que tampoco sufren modificaciones, aunque estarán en las tres plantas. Finaldi aseguró que en esta reordenación, que durará cuatro años y respetará el orden cronológico y las escuelas, «buena parte de la colección se quedará donde está». En Goya, sin embargo, sí que se produce un cambio: el traslado de «El tres de mayo de 1808 en Madrid» y «El dos de mayo de 1808 en Madrid» a la planta baja, junto a las pinturas de Goya del siglo XIX y que servirá de preámbulo para las colecciones españolas de este siglo. En el espacio de estas dos pinturas emblemáticas de Goya se colgarán los retratos de los primeros Borbones y de manera destacada «La familia de Felipe V», de Louis Michel van Loo. En la segunda planta están las salas que se habilitaron a finales de los años 90 y que alojará la pintura flamenca y española del XVII, la europa del XVIII, además de Rubens y Brueghel y los tapices de Goya. Pero la gran novedad de esta reordenación es la inclusión en el edificio Villanueva de la pintura española del XIX, que no se exhibe desde que en 1997 se iniciaron las obras del Casón del Buen Retiro. Ahora vuelven al Prado con una consideración mayor, a la altura de de estos fondos –de hecho, una tercera parte de la colección del museo es de este periodo, argumentó Finaldi–, pero también por la notoriedad que ha adquirido la pintura española del XIX. El final del itinerario se cierra con esta parte, en las puertas de la Sala de las Musas. En total, se mostrarán 120 obras –frente a las 96 que se presentaron en la inauguración oficial de la ampliación–, y repasa todos los momentos, desde el neoclasicismo al la pintura de historia y del romanticismo al clasicismo académico. Ahí están autores como Federico de Madrazo, Rosales, Fortuny, Martín Rico, Raimundo de Madrazo, Berruete y Sorolla. En total, son diez salas, de la 90 a la 100, una de ellas, la 99, dedicada a la presentación de esta colección tan extensa y algunas temporales sobre este periodo. La sala 75 se dedicará a la primera parte del siglo XIX y dará pie para presentar el origen del museo, creado en 1819, con maquetas y obras de estos años que hacen referencia a su creación.