Una banda atraca Chanel a plena luz del día y roba 230000 euros en relojes

La Razón
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Madrid- De nuevo a plena luz del día y con numerosos testigos. Ayer, a las once y cuarto de la mañana cuatro atracadores entraron en la exclusiva tienda Chanel, sita en la calle Ortega y Gasset, y en apenas unos minutos se hicieron con un botín valorado en 230.000 euros.

La banda estaba compuesta por cinco personas. Llegaron en un BMW oscuro que aparcaron en doble fila. Fue entonces cuando cuatro individuos se bajaron y entraron en la tienda. Dentro se encontraban cinco dependientes (cuatro mujeres y un hombre) y el encargado.

Les amenazaron con un arma y les obligaron a tirarse al suelo. Uno de los atracadores rompió con una maza una de las vitrinas del establecimiento y otro cogió los once relojes que estaban expuestos.

Después salieron corriendo de la tienda. Gritaron para avisar al conductor de que el atraco llegaba a su fin. «Ya, ya, ya», oyeron los viandantes que les vieron huir.

Uno de los asaltantes incluso tuvo que saltar un banco situado en esa conocida vía madrileña. Después, el conductor hizo un giro ilegal y se escapó dirección paseo de la Castellana.

Quica y Bea fueron testigos de primera línea de lo ocurrido. Esta madre e hija, que se dirigían a hacer unas compras navideñas, vieron a los atracadores salir de la boutique. «Corrían, y se tapaban la cara con las manos. La verdad es que fue muy rápido. Eran jóvenes y creo que españoles», cuentan.

 

No fueron violentos

Aunque el atraco completo se llevó a cabo en apenas unos minutos, los testigos consiguieron apuntar la matrícula del BMW. Al parecer, la repetían en alto para no olvidarse. Cuando los malhechores huyeron, algunos testigos entraron para interesarse por los empleados que estaban dentro. «Las chicas estaban muy impresionadas, pero no les hicieron nada», explica Bea, que recordaba que el suelo estaba lleno de cristales».

Al parecer, el encargado de la boutique tranquilizó a los viandantes que entraron en Chanel tras lo ocurrido. «Ha sido el susto. Estamos bien», decía.

En su huída, los atracadores podrían haber perdido unos guantes de jardinería y algún que otro objeto que quedó en el lugar exacto donde los ladrones aparcaron el coche.

Según fuentes policiales, los asaltantes se llevaron once relojes de las vitrinas interiores y no intentaron incrementar su botín. Fueron rápidos y limpios. El valor de los relojes asciende a 230.000 euros. Además, las mismas fuentes señalan que podría tratarse de una banda que se dedica a dar este tipo de golpes en distintos establecimientos como perfumerías y joyerías.

No es la primera vez que unos delincuentes perpetran sus crímenes a plena luz del día, a cara descubierta y sin importarle el elevado número de testigos que pueden dejar a su paso.

El atraco de ayer es especialmente llamativo por la hora en la que se produjo, once de la mañana y por la fecha elegida: un sábado muy cercano a Navidad en una zona comercial de alto nivel. Situada entre las tiendas Hermés y Dolce y Gabanna Chanel está ubicada en pleno corazón de la milla de oro madrileña.