Rohani pide la libertad de los manifestantes detenidos, pero se niega a dar cifras de muertos y detenciones

El presidente iraní anunció también que está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, en un marco multilateral, si Washington suspende las sanciones económicas

Las autoridades iraníes han reconocido tímidamente que hubo muertos y detenidos en las protestas, pero siguen negándose a dar una cifra oficial. Sin embargo, el hecho de que estén ocultando la verdad, no significa que los iraníes no sepan lo que ocurrió tras las violentas protestas por la subida del precio de la gasolina, y en las que imperó el apagón informativo. De hecho, ahora el presidente Hassan Rohani ha tendido la mano a los manifestantes y ha anunciado que serán puestos en libertad los detenidos en las protestas.

"De todas las personas que han sido detenidas, hay, por supuesto, personas inocentes y deberían ser puestas en libertad", declaró Rohani en un discurso transmitido por la televisión pública este miércoles. "Algunos han cometido delitos, no crímenes. Por ejemplo, alguien prendió fuego a un neumático; no debemos retenerlo en la cárcel por ello", agregó.

Así el mandatario iraní busca lamer las heridas de cara a que la “brutal represión” le pase factura en las próximas elecciones.

En su discurso, Rohani anunció también que Irán está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, en un marco multilateral, si Washington suspende las sanciones económicas.

“Si están dispuestos a dejar de lado las sanciones, nosotros estamos dispuestos a dialogar y negociar”, declaró, por otra parte, el presidente iraní.

Hasta ahora, las autoridades iraníes sólo han confirmado cinco muertes en estos disturbios -4 miembros de las fuerzas del orden y un civil-, mientras que las organizaciones de defensa de los derechos humanos como Human Right Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) estiman que cerca de 210 personas habrían muerto en la represión. "Este alarmante número de muertes es una prueba más de que las fuerzas de seguridad de Irán se embarcaron en una horrible matanza", advirtió AI.

Asimismo, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, reconoció este miércoles que hubo muertos y heridos en las mayores protestas que sacudieron el país desde 2009 y pidió diferenciar entre aquellos implicados en los disturbios y los que se vieron envueltos sin buscarlo. Jamenei expuso en una carta citada por la agencia oficial IRNA El ayatolá precisó que los ciudadanos comunes que no desempeñaron ningún papel en las protestas pero que se vieron atrapados en medio de los enfrentamientos y perdieron la vida, deben ser considerados "mártires".

Por ello, pidió a las autoridades que esas familias queden bajo la protección de la Fundación de Mártires, un estatus que cuenta con una serie de ayudas y beneficios sociales, y que se les pague el "diya" (dinero de sangre).

En cuanto a los que estaban implicados en los disturbios, Jameneí instó en su misiva a investigar los antecedentes de las familias y “separar a las honorables de las implicadas en actividades criminales”. Manteniendo la retórica populista de los líderes iraníes, el Ayatolá acusa a países como Estados Unidos y Arabia Saudí, así como grupos opositores en el exilio de ser los instigadores en las protestas y denuncia que algunos de los “alborotadores” emplearon armas de fuego.