Diálogo UE-Turquía: “Apoyar a un miembro de la OTAN frente al imperialismo ruso no puede verse, de ninguna manera, como una concesión”

El director del Centro Árabe de Estudios de Investigación y Políticas de París, Salam Kawakibi, explica que la Unión Europea no puede continuar con la misma actitud con la situación en Siria y las demandas de Turquía

El director del Centro Árabe de Investigación y Estudios Políticas de París, Salam Kawakibi, explica en una entrevista con el periódico LA RAZÓN que la Unión Europea no puede mantener su actual política fronteriza. No solo por ser inmoral, sino también porque acabará pagando las consecuencias por duplicado.

¿Qué puede ofrecer la Unión Europea a Turquía para reducir la presión en la frontera griega?

El silencio europeo frente a la catastrófica situación en Siria no puede durar mucho más. Los refugiados sirios que se acumulan en la frontera griega no buscan huir de una crisis económica o climática. Huyen de las bombas de los regímenes de Damasco y el Kremlin. A pesar del cinismo con el que Erdogan usa su sufrimiento para presionar a Europa, es inhumano y contraproducente permitir que asuma toda la responsabilidad, cuando ya da refugio a 3 millones 700 mil refugiados sirios (además de los afganos e iraquíes). Europa debe encontrar una solución permanente para detener la masacre en Siria. Blindar sus fronteras es solo un parche desprovisto de toda moral, y que acabará pagando por duplicado.

¿Cederá la Unión Europea a la presión y ofrecerá su apoyo a Erdogán en su lucha con Moscú?

Apoyar a un miembro de la OTAN frente al imperialismo ruso (que en última instancia busca debilitar el proyecto europeo) no puede verse -de ninguna manera- como una concesión. Erdogan se encuentra en una situación muy crítica, primero por su gestión, pero también -y sobre todo- por la indiferencia de sus aliados teóricos en Occidente. Pactará con Putin para evitar lo peor. No tiene otra opción.

¿Todas las partes respetarán el «alto el fuego» en Idlib?

Este no es el primer acuerdo al que se llega en el escenario sirio, pero -pese a su fragilidad- puede durar un poco más que los anteriores. Esta vez Ankara ha demostrado que no se va a amedrentar ante las agresiones rusas. Damasco, en cambio, intentará romper el acuerdo golpeando áreas que fuera del área de aplicación del acuerdo. Insistirá en su guerra contra el «terrorismo» para masacrar a más civiles y empujarlos hacia las fronteras turcas.