El informe médico de Trump: “Está obeso”

El médico del presidente de EE UU, Sean P. Conley, certifica que el consumo de hidroxicloroquina contra el Covid-19 no le ha dejado secuelas

El presidente norteamericano, Donald Trump, junto al asesor científico en una rueda de prensa en la que le preguntaron por el medicamento de la malaria como tratamiento para el covid-19Joshua RobertsReuters

El presidente de EE UU, Donald Trump, no ha sufrido ningún efecto adverso a consecuencia de su consumo de hidroxicloroquina. Al menos eso se desprende del informe médico elaborado por el médico de la marina Sean P. Conley, encargado de chequear la salud del presidente y publicar sus conclusiones. Aunque saludable, también está ligeramente obeso.

De hecho su índice de masa corporal es superior a 30,5. La OMS establece que el sobrepeso es a partir de un Índice de Masa Corporal de 25 y la obesidad a partir de 30.

En cuanto a los posibles efectos adversos de la hidroxicloroquina, el fármaco antipalúdico, resulta interesante saber que no han sido tales, luego de que Trump explicara en una polémica rueda de prensa que lo consumía desde hace semanas.

Su uso del medicamento fue criticado por la mayoría de la comunidad científica, que entiende que todos los ensayos clínicos disponibles desaconsejan su uso fuera del ámbito hospitalario.

Pero el entusiasmo de Trump por el viejo medicamento contra la malaria no es nuevo. Hace meses insistió en que consumido junto con otro fármaco, la azitromicina, podría «proporcionar uno de los grandes cambios en la historia de la medicina».

La OMS desaconsejó su utilización como tratamiento contra el virus.

En su informe sobre el estado de salud del presidente norteamericano, Conley explica que habría decidido tomarlo, nadie sabe si por decisión propia o por consejo de algún asesor médico, después de que dos empleados de la Casa Blanca fueran diagnosticados con Covid-19.

Trump combinó la ingesta de hidroxicloroquina con vitamina D y zinc. Todo este habría tenido lugar bajo la mirada de su equipo médico y con un estrecho seguimiento de sus constantes cardiovasculares.

Hace dos meses Trump alardeó de que su gobierno estaba presionando a la FDA para permitir el uso de hidroxicloroquina, pues, en el peor de los casos, la hidroxicloroquina «ha sido empleada durante mucho tiempo, por lo que sabemos que si las cosas no salen según lo planeado, no matará a nadie».

Y el 11 de mayo un estudio publicado en la Journal of the American Medical Association afirmaba que la hidroxicloroquina no tiene efectos beneficiosos en el tratamiento del Covid-19. Antes al contrario parece que la combinación de hidroxicloroquina y azitromicina podría ser peligrosa para la salud, tal y como explicó un panel de expertos convocados por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas.

Así mismo la hidroxicloroquina debería de tratarse con extrema cautela en el caso de personas con problemas de cardiovasculares. En cuanto a Trump, y más allá de la libera obesidad, el diagnóstico de Sean P. Conley parece evidente: «el presidente se mantiene saludable».