Las diez potencias mundiales de 2020

En un mundo confuso y lleno de incertidumbre, Estados Unidos y China se mantienen como los grandes actores globales con Rusia tratando de aumentar su influencia exterior

Donald Trump y Xi Jinping, en un encuentro en Osaka

Según Silva Michelena, una potencia es aquel estado que goza de la potencialidad y voluntad para prevenir, o amenazar con la intervención, militarmente y de forma decisiva, y de ejercer su influencia y hegemonía, mediante intervenciones económicas, diplomáticas o ideológicas, en todo el ámbito de una sociedad internacional, cualesquiera sea la extensión de ésta.

La revista estadounidense U.S. News & World Report publica una lista con datos de los países que más éxito cosechan en diferentes campos y que les hacen más poderosos basándose en aspectos como el poder militar, la capacidad de liderazgo de sus mandatarios, la riqueza, la influencia global y la prosperidad de sus ciudadanos.

1. Estados Unidos

Aunque desde hace años se viene hablando del declive de Estados Unidos como primera superpotencia, lo cierto es que aún sigue siendo la nación más poderosa en términos económicos y militares, y son varios los informes que la sitúan liderando el ránking por lo menos hasta 2030. Su impronta cultural es otro de los puntos fuertes de la hegemonía, que llega a todo el mundo con gran facilidad, gracias en parte a su publicitada cultura popular expresada en música, películas y televisión.

El poder blando es otra de las armas más efectivas de este país, y pese a la retórica aislacionista de Donald Trump sigue siendo el árbitro en muchos conflictos internacionales. El enorme presupuesto de Defensa que destina anualmente le confiere una ventaja tecnológica en áreas clave como recolección de inteligencia, defensa de misiles balísticos y la última generación de aviones de combate. Y su red de alianzas en Europa con la OTAN y en Asia es superior a la que tienen sus competidores.

Pese a todo, un informe del Centro de Estudios de Estados Unidos de la Universidad de Sídney, en Australia, indica que la estrategia de defensa de Estados Unidos en la región del Indo-Pacífico “está sumida en una crisis sin precedentes” y que Washington podría tener dificultades para defender a sus aliados de China.

2. China

Con un Producto Interior Bruto de 13,6 billones de dólares y una población de 1.400 millones de habitantes, China se ha lanzado a la carrera de alcanzar a Estados Unidos como gran superpotencia. Las predicciones más extendidas indican que en esta década superará a su máximo rival en cuanto al PIB. De hecho, el gigante asiático triplicó el valor de su economía durante la década pasada. Pero aun dista mucho de poder competir en el terreno militar con el país norteamericano.

Pese a ello, en los últimos años se ha entregado a la modernización de su Ejército desarrollando un nuevo misil de ultra largo alcance, aviones de combate de quinta generación, portaviones y el acorazado Type 55 cruiser. Pekín ha asumido que el país determinante en Asia es China y no Estados Unidos por más que Xi Jinping haya dicho que China “nunca buscará la hegemonía mundial a expensas de los intereses de otros países”. La Nueva Ruta de la Sede (Belt and Road Initiative), un megaproyecto económico, basado en infraestructuras terrestres y marítimas, ha permitido al país a buscar y ganar socios por todo el mundo, no solo en África sino también en Latinoamérica.

3. Rusia

Es el país más extenso del mundo, con grandes reservas energéticas. Tiene uno de los mayores arsenales nucleares y es la segunda potencia armamentística tras EE UU. Su influencia militar ha cobrado protagonismo en los últimos años con la intervención en Siria (pasando por encima de Estados Unidos en Oriente Medio), pero también en Venezuela, considerado parte del patio trasero de Washington. Sin embargo, el peso de la economía rusa es mucho menor; su PIB es de 1,7 billones de euros, inferior al de Brasil, y su población sigue reduciéndose paulatinamente.

Putin se ha ocupado durante sus presidencias de hacer valer entre sus ciudadanos la imagen del país como una superpotencia, independiente de Europa pero también de Asia. Sin embargo, los indicadores económicos y sociales sitúan a Moscú como un actor limitado en la esfera internacional. En 2013, Barack Obama degradó a Rusia como mera potencia regional. La figura de Putin ha sido clave para este

4. Alemania

La gran potencia económica europea es una nación militarmente secundaria, que ha confiado su protección a la OTAN durante décadas. Alemania se ha beneficiado enormemente del orden mundial liberal, algo que se aprecia al comprobar el gran superávit que ha registrado en los últimos años, de más de 300.000 millones de euros en 2017. A menudo reticente a liderar con más ambición el proyecto europeo, el país centroeuropeo también cuenta entre sus activos con una dirigente, Angela Merkel, que ha demostrado durante más de una década un liderazgo solvente y envidiado en medio mundo, que ha logrado salir airosa de la crisis sanitaria del coronavirus.

En los últimos años el debate sobre el papel del Ejército alemán ha cobrado fuerza dentro del país. La que fuera ministra Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer, reclamó un aumento del prestigio y la visibilidad del Ejército alemán en el mundo, que ha ido ganado presencia con su participación en numerosas misiones internacionales, un impulso criticado internamente por distintos sectores, que por razones históricas (nazismo) ven con recelo este cambio de cultura en política exterior y defensiva. Alemania, la única de las grandes potencias que no tiene la bomba nuclear, es el quinto país exportador de armas en el mundo y el tercer país que más gasta en defensa en Europa, pero por debajo del umbral del 2% del PIB que reclama Estados Unidos para los socios de la OTAN.

5. Reino Unido

Reino Unido es una de las pocas potencias mundiales que lleva dos siglos en el ránking global. De hecho, en 1820 ya era el país con la tercera mayor economía del mundo. Actualmente es la quinta economía por PIB que asciende a 2,6 billones de dólares. Pese a que su salida de la Unión Europa abre un futuro de incertidumbre, Reino Unido, potencia nuclear, fue la primera gran economía industrial y la primera superpotencia del mundo moderno, que colonizó países en Asia, África y el hemisferio occidental.

El país se haya inmerso en una crisis de identidad por la pérdida de peso en la escena internacional, sensación que han aumentado con su marcha del club comunitario y la crisis sanitaria del coronavirus, donde la polémica gestión de su primer ministro Boris Johnson ha puesto en cuestión su liderazgo. ¿Se acercará más a Estados Unidos con o sin Trump?

Existe un debate interno sobre si Reino Unido necesita mantener una fuerza naval, militar, aérea y de disuasión nuclear al mismo tiempo al mismo tiempo que plantea como reforzar su sistema sanitario, tocado por la pandemia.

6. Francia

Por su pasado de gran potencia y su capacidad diplomática, pero también por el peso de su economía, la Francia de Macron sigue siendo un actor preponderante en muchos terrenos. Posee armas nucleares y es un pieza vital en política exterior en Europa y África. Mantiene una alta calidad de sus instituciones políticas, el atractivo cultural y la reputación de su sistema educativo. El presidente francés ha sabido colocarse como un líder mediador de relieve en el escenario internacional, afianzando el poder blando del país.

7. Japón

Es uno de los países más avanzados desde el punto de vista tecnológico y con una población altamente cualificada. No tiene petróleo y solo el 11% de sus tierras son cultivables, pero ha sabido aprovechar como pocos el capital humano y hacer de la calidad de sus productos exportados un hito para la nación. Hasta 2010 fue la segunda potencia económica mundial, puesto que le arrebató China.

8. Israel

Aunque es un país pequeño, goza de arsenal nuclear y de una economía pujante y tecnológicamente avanzada. Es un socio capital de Estados Unidos, no importa quién sea el presidente, y juega un papel clave en el devenir de Oriente Medio. Pese a la histórica rivalidad con Arabia Saudí, ambos países han protagonizado un acercamiento desde la sombra que refuerza el peso del estado hebreo en la zona.

9. Corea del Sur

Es la undécima economía mundial y la sexta exportadora, y en los últimos años ha ganado poder blando ampliando la influencia de su industria cultural en todo el mundo. El salto económico de este país ha sido más relevante si cabe si se tiene en cuenta que hace cincuenta años era un país pobre. Pero su apuesta por la inversión en la industria tecnológica ha resultado ser un éxito. Su rivalidad con el vecino del norte hace que Corea del Sur sea un país de vital importancia para el mantenimiento del orden y la paz en Asia.

10. Arabia Saudí

El gigante de Oriente Medio posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Su vasto territorio y la importancia que tiene para los musulmanes le convierten en un país clave para el mundo musulmán. Y su capacidad exportadora de crudo y su buena sintonía con Estados Unidos sitúan al país en el décimo puesto de las naciones más poderosas.