¿Más cerca de un Brexit duro? La UE y Reino Unido se abocan a un choque de trenes

Bruselas y Londres retoman hoy las negociaciones con la advertencia de Von der Leyen de que sin tratado de salida no habrá acuerdo comercial

Londres y Bruselas parecen, una vez más, a punto del choque de trenes. Los Veintisiete han reaccionado con preocupación y sorpresa a la amenaza del ejecutivo de Boris Johnson de no respetar el acuerdo de divorcio al que Reino Unido llegó con el club el pasado mes de octubre. Tras este filtración al periódico Financial Times, la propia presidenta del ejecutivo comunitario, Úrsula von der Leyen ha salido al paso para recalcar la necesidad de cumplir lo suscrito, como paso previo a seguir avanzando en las negociaciones sobre el estatus futuro. “Confío que el Gobierno británico ponga en marcha el acuerdo de salida, tal y como está obligado por las leyes internacionales y es condición para cualquier asociación futura”, recalcó vía twitter Von der Leyen.

Los negociadores europeos están acostumbrados a la falta de avances y a las tácticas dilatorias por parte de Londres, pero ha sido una sorpresa este “tour de forze”, justo antes de comenzar una nueva ronda negociadora y cuando faltan menos de cuatro meses para un divorcio sin anestesia entre los antes socios. De consumar su amenaza, no sólo se produciría un Brexit caótico el próximo 31 de diciembre, con la reintroducción de las tarifas arancelarias entre los bienes que quieran cruzar el Canal de la Mancha, sino que también se pondría en peligro la solución dada para preservar la paz entre las dos Irlandas y mantener el espíritu de concordia tras el Acuerdo de Viernes Santo, un tema de máxima sensibilidad política para Reino Unido pero también para la UE.

De momento, Bruselas no piensa cargar con las culpas de una posible reaparición de la violencia tal y como pretende hacer creer Londres a través de esta maniobra chantajista. “El protocolo sobre Irlanda e Irlanda del Norte es esencial para proteger la paz y la estabilidad de la isla y la integridad del mercado único”, ha añadido la presidenta de la Comisión. En la capital comunitaria también sorprende que Londres elija darse un tiro en el pie y empañar su credibilidad internacional, justo cuando debe negociar acuerdos comerciales con terceros países.

Antes de estas palabras, el negociador jefe de los Veintisiete, Michel Barnier, había reaccionado ante los micrófonos de France Inter si bien quiso mostrarse cauto ante las informaciones del Financial Times y prefirió esperar a conocer de primera mano las intenciones de Downing Street. Sin embargo, un portavoz comunitario recalcó ayer que el cumplimiento del acuerdo de divorcio es una “precondición” para negociar con “buena fe” la relación futura. A pesar de esta prudencia del político francés, todo indica que estamos ante una maniobra orquestada ya que esta información se ha conocido justo después de que Londres lanzara un ultimátum vía comunicado.

En el texto, el primer ministro británico, Boris Jonhson, da hasta el 15 de octubre para cerrar de acuerdo y amenaza con levantarse de la mesa si no se han producido progresos para esta fecha. Una amenaza que, más allá del gesto político, no ha sorprendido en la capital comunitaria ya que este es el mismo plazo que manejan las instituciones europeas desde hace meses. Bruselas ha repetido una y otra vez que es necesario alcanzar un pacto en el mes de octubre para que se pueda completar el proceso de ratificación en las capitales sin ningún salto al vacío. En cuanto a las negociaciones sobre la relación futura, nada nuevo bajo el sol. Barnier se sigue mostrando preocupado en que Londres quiera un acuerdo a la carta.