Boris Johnson amenaza con dinamitar el acuerdo de divorcio si no hay pacto comercial con la UE

El “premier” británico prepara un proyecto de ley de Mercado Interno que podría anular los subsidios estatales y las aduanas con Irlanda del Norte

Boris Johnson vuelve a apretar las tuercas en la fase final de las negociaciones del Brexit. Cuando apenas quedan unas semanas para que se cumpla el plazo para alcanzar pacto comercial entre el Reino Unido y la UE, ante la falta de avances, el Gobierno británico prepara un proyecto de ley de Mercado Interno que podría anular ahora partes del acuerdo de retirada cerrado con los Veintisiete en octubre del año pasado.

Según Financial Times, el “premier” espera presentar este miércoles en la Cámara de los Comunes -donde tiene mayoría absoluta- la controvertida legislación denominada Proyecto de Ley del Mercado Interno, que contempla la posibilidad de eliminar la obligación legal sobre los subsidios estatales y las aduanas con Irlanda del Norte.

En concreto, la ley podría eliminar la obligación del Reino Unido de controlar las mercancías que pasan de Gran Bretaña a Irlanda del Norte, como parte del acuerdo alcanzado con la UE para evitar una infraestructura fronteriza entre esa provincia y la República de Irlanda, a fin de no perjudicar el proceso de paz norirlandés.

El citado proyecto de ley está pensado para asegurar un funcionamiento sin contratiempos del comercio entre Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte una vez que el Reino Unido salga del mercado único y la unión aduanera a final de año, cuando termina el actual periodo de transición (también llamado de implementación).

Reacción de la UE

Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión de la UE, ha recalcado que “confía en que el gobierno británico implementará el Acuerdo de Retirada, una obligación bajo el derecho internacional y un requisito previo para cualquier asociación futura”. “El Protocolo sobre Irlanda / Irlanda del Norte es esencial para proteger la paz y la estabilidad en la isla y la integridad del mercado único”, señala.

No fue la única voz crítica. Diplomáticos diplomáticos europeos se han mostrado horrorizados con la iniciativa. Han advertido de que tal paso empañaría el prestigio internacional de Reino Unido -por violar un tratado internacional firmado con la UE- y aumentaría las posibilidades de una salida abrupta de la UE el próximo 31 de diciembre.

La libra esterlina cayó alrededor de medio por ciento frente al dólar y el euro el lunes.

Preocupación en Iranda del Norte

Los líderes de los partidos Sinn Fein y SDLP de Irlanda del Norte, los dos grupos nacionalistas irlandeses más grandes de la región gobernada por Reino Unido, también criticaron el plan del gobierno, según informó el periódico. Cuando se le preguntó sobre el informe en el Financial Times, el secretario de Medio Ambiente británico, George Eustice, dijo que podría haber algunas “ambigüedades legales” menores que debían arreglarse sobre el protocolo de Irlanda del Norte.

“Tenemos un Acuerdo de Retirada, y eso incluye el Protocolo de Irlanda del Norte, y estamos comprometidos a implementarlo”, dijo a la radio BBC. Las negociaciones estaban en curso para “aclarar algunos detalles técnicos restantes” sobre cómo funcionaría el protocolo y entonces podría ser necesaria una legislación que brinde certeza legal, dijo. “No vamos a mover los postes de la portería”, dijo a Sky News.

El jefe negociador de la UE, Michel Barnier, reconoció la ansiedad, pero se negó a comentar sobre la publicación de FT. “Sigo preocupado ... las negociaciones son difíciles, porque los británicos quieren lo mejor de ambos mundos”, dijo Barnier a la radio France Inter. Si no se llega a un acuerdo, Reino Unido tendría una relación comercial con el bloque como la de Australia, lo que sería “un buen resultado”, dijo Johnson también el lunes.

La información coincide además con el ultimátum dado por el primer ministro británico para que Londres y Bruselas lleguen a un acuerdo sobre su futura relación comercial para este 15 de octubre; de lo contrario su Gobierno concretará la desconexión del bloque europeo sin pacto cuando termine el periodo de transición el 31 de diciembre.

En definitiva, un ambiente de lo más tenso de cara a este martes cuando comienza en Londres otra ronda de conversaciones entre el negociador británico, David Frost, y el del club comunitario, Michel Barnier.

De no haber pacto comercial, se llegaría a un Brexit duro económico, ya que las relaciones entre ambas partes se regirían únicamente por las pautas de la Organización Mundial del Comercio.