Un niño de 13 años muere tras contraer una bacteria comecerebros durante sus vacaciones

Sus padres lamentan que de haber logrado un diagnóstico más rápido podrían haberle salvado la vida

Tanner Lake Wall, de 13 años, estaba de vacaciones con su familia y se fue a nadar a un lago de aguas cristalinas. Poco después cayó enfermo y murió pocos días después, el 2 de agosto. La responsable fue una ameba comecerebros contraída en el agua. Ahora, la madre de Tanner ha hecho pública la historia para tratar de concienciar a las familias sobre esta extraña y mortal ameba que le quitó la vida a su hijo.

Alicia Whitehill, de 39 años y residente en Florida (EEUU), declaró a “Today” que ella y su familia, incluido el padrastro de Tanner y sus hermanas gemelas, estaban de vacaciones en un campamento del 23 al 26 de julio y que Tanner fue a nadar a un lago ese viernes y sábado. El parásito probablemente subió por la nariz del niño mientras nadaba.

El martes, el niño se quejaba de un dolor de cabeza que se hacía más doloroso a medida que avanzaba la semana. Dos días después, Tanner comenzó a tener nuevos síntomas, como náuseas y fiebre.

El jueves llevaron al menor al Putnam Community Medical Center y el médico de Urgencias le diagnosticó una faringitis estreptocócica y dijo que se le diera el alta. Su madre no estaba de acuerdo con la decisión médica porque el niño no había mejorado y parecía que iba a peor, por lo que pidió que lo trasladaran a otro centro médico. Eso enfureció al médico que, según las palabras de Whitehill, "nos dijeron que diéramos tiempo a que los medicamentos funcionaran. Se negaron a pedir transporte médico, así que exigimos que dieran el alta a Tanner para poder llevarlo a otro hospital”.

Cuando Tanner llegó al Hospital Shands en Gainesville, a unos 80 kilómetros de allí, fue ingresado y puesto en observación. El viernes por la mañana los médicos le dijeron a la familia que sospechaban que tenía meningitis y ordenaron una punción lumbar para confirmarlo. Tanner dio positivo por meningitis bacteriana y fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos. "El estado de Tanner parecía estar estable durante todo el viernes pero al llegar la noche, sus signos vitales se debilitaron. Le realizaron un TAC y le pusieron ventilación asistida. El sábado. la acumulación de líquido en el cerebro y la inflamación amenazaban con provocar daños irreparables si no se aliviaba la presión con un drenaje.

En un principio, la solución funcionó pero a primera hora del domingo los médicos vieron que la bacteria había llegado al líquido de su cerebro. En ese instante se dieron cuenta de que tenía una ameba devoradora de cerebros y que las posibilidades de sobrevivir eran escasas.

A mediodía, los médicos se sentaron con la familia para indicarles que Tanner tenía muerte cerebral y que lo mejor para él era retirarle la ventilación y dejarle ir. Y así lo hicieron.

“Los médicos nos dijeron que si no hubiera sido diagnosticado de forma errónea y tratado con medicamentos incorrectos, podría haber tenido más posibilidades de un diagnóstico más temprano del virus y un tratamiento más rápido, que le habría dado una pequeña esperanza de supervivencia”, dijo.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la “Naegleria” es un organismo vivo unicelular que se encuentra en agua dulce cálida (lagos, ríos y fuentes termales) y en el suelo. Solo una especie de Naegleria infecta a las personas: la Naegleria fowleri. Las personas pueden infectarse cuando están nadando y el agua que contiene el parásito sube por la nariz y viaja hasta el cerebro, donde destruye el tejido cerebral.

Desde que Tanner murió, el lago ha estado cerrado y su familia ha iniciado una campaña para que se coloquen carteles de advertencia en los lugares de natación.