¿Puede ir Trump a la cárcel por sus problemas fiscales?

El ex fiscal del Watergate cree que el presidente podría ir a prisión cuando deje la Casa Blanca por posible evasión de impuestos

En la campaña electoral del 2016 Donald Trump proclamó a los cuatro vientos que Hillary Clinton debería ir a prisión por la gestión de sus correos personales. Esa misma declaración se podría volver en su contra en relación a la supuesta evasión de impuestos del presidente si finalmente no ganara la reelección y enero de 2021 vuelve a ser un ciudadano como el resto.

La semana pasada el New York Times reveló que el magnate supuestamente no había pagado ningún tipo de impuesto por ingresos en 10 de los últimos 15 años con el argumento de que había perdido mucho del dinero. De hecho, en 2016 solo pagó 750 dólares en impuestos federales, una cantidad muy pequeña comparada con la fortuna que se cree que ha amasado en sus negocios inmobiliarios.

Las sospechas sobre la comisión de un posible fraude fiscal en Estados Unidos se producen cuando las autoridades creen que un particular o una empresa han hecho declaraciones de la renta falsas o cuando ocultan datos. Si existen indicios de que ha ocurrido algo así se puede considerar la existencia de irregularidades.

Según la ley federal, ante estas sospechas la división de investigación criminal del Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS, en inglés) puede dar lugar a una revisión adicional. Las autoridades de cada estado pueden gozan de un gran poder para investigar y procesar a aquellos que han evadido el pago de impuestos y han cometido fraude. Las penas tanto a nivel federal como estatal incluyen sanciones civiles y penales para los evasores de impuestos, que incluyen hasta varios años de prisión.

Según algunos expertos, el presidente puede concederse el perdón por cualquier delito federal del que puede ser acusado, pero no ocurría lo mismo a nivel estatal. Como escribe Seth Cohen en Fobes, “Trump no tiene forma de evitar las ramificaciones legales de cualquier posible cargo de fraude fiscal en Nueva York u otros estados que puedan investigar sus prácticas fiscales”.

En una entrevista a la MSNBC, el antiguo abogado de Trump, Michael Cohen, dijo que tres de los hijos de Trump, Ivanka, Donald Jr y Eric, podrían verse envueltos en una disputa fiscal y que Trump podría convertirse en el “primer presidente en funciones en pasar de la Casa Blanca directamente a la cárcel”.

"Creo que Allen Weisselberg, su director financiero, es cómplice de ello. Además de Don, Ivanka, Eric. Creo que todo el clan Trump es cómplice de toda esta evasión fiscal " afirmó Cohen, que se declaró culpable en 2018 de mentir al Congreso y de delitos financieros en la campaña electoral de 2016. Por ello fue sentenciado a tres años de prisión.

El que fuera fiscal del caso Watergate, Nick Akerman, también ha apuntado en la misma dirección. El reconocido abogado dijo que el presidente y su hija Ivanka podrían enfrentar hasta cinco años de prisión por “toda una serie de actividades que podrían calificar como fraude fiscal, no como evasión fiscal”. Tanto el presidente como su equipo han negado las informaciones del New York Times y han asegurado que el presidente ha pagado millones de dólares a la hacienda pública.

Akerman hace una distinción que puede resultar clave para el futuro del dirigente: “La evasión fiscal es simplemente obtener la mayor cantidad posible de deducciones bajo el código fiscal, algo que es perfectamente legal. Sin embargo, el fraude fiscal consiste en mentir sobre tus ingresos, mentir sobre tus deducciones, y hay un par de elementos que aparecen destacados en ese informe del New York Times que realmente parecen ir más allá de la evasión fiscal”.

Preguntado Akerman en la CNN por la posibilidad de que Trump acabe en la cárcel, éste respondió: “No hay duda al respecto, y su hija también podría ir a la cárcel. La evasión de impuestos es un delito grave de cinco años, es un delito bastante grave y cuanto más dinero se roba, más tiempo se va a la cárcel”.