Agredido el ex “premier” finlandés Juha Sipila al salir del Parlamento

La Policía de Helsinki busca pistas del desconocido que dio un puñetazo al dirigente centrista mientras cruzaba la calle

El ex primer ministro finlandés Juha Sipila, haciendo campaña en la calle en 2019
El ex primer ministro finlandés Juha Sipila, haciendo campaña en la calle en 2019

La agresión sufrida por el ex primer ministro finlandés Juha Sipila a manos de un desconocido a la salida del Parlamento (”Eduskunta”) ha recibido la condena unánime de la clase política del país nórdico, acostumbrada a una relación cercana y cordial con la ciudadanía. Sipila, que lidero una coalición de derechas entre 2015 y 2019, aseguró a la cadena MTV3 que fue “agredido a puñetazos” al cruzar un paso de cebra el 7 de enero, pero no precisó si resultó herido.

La Policía de Helsinki confirmó a la Prensa que ha abierto una investigación por una “presunta paliza a un diputado cerca del Parlamento”. “Según la información policial actual, el legislador estaba cruzando la calle cuando el agresor lo golpeó con los puños”, aseguró Juhani Vuorisalo, director de investigación del Departamento de Policía de la capital finlandesa.

El inspector Reijo Enqvist confirmó a la televisión pública Yle que la Policía de Helsinki está investigando el incidente como presunto asalto, pero no comentó si se conocía al sospechoso.

Por su parte, el director de Seguridad Parlamentaria, Jukka Savola, declaró al tabloide “Iltalehti”, que “el suceso involucra algún tipo de reacción animal”. “[Sipila] estaba caminando sobre el cruce, cuando alguien le empujó y comenzó a gritarle”. Savola insistió en que tales incidentes no son comunes ni aceptables. “Realmente es raro, más que raro. Sí, los parlamentarios reciben comentarios de una forma u otra, pero no hay necesidad de agredir”, condenó.

Tras conocerse la agresión, el ex jefe de Gobierno centrista, de 59 años, recibió la solidaridad de sus rivales políticos. La primera ministra, la socialdemócrata Sanna Marin, calificó el incidente como “grave y reprobable” en su cuenta de Twitter. “Un acto de violencia contra un miembro del Parlamento es un insulto no solo para el individuo, sino también para el Parlamento en su conjunto”, escribió Marin.

El presidente del Parlamento, el centrista Anu Vehviläinen, subrayó la importancia de la integridad física de los parlamentarios. “Un diputado fue sometido a un comportamiento violento”, escribió Vehviläinen. “Este acto debe ser condenado. La integridad física de los representantes es una parte importante de una democracia creíble. Nosotros, los finlandeses, nunca podemos aceptar que nuestros representantes sean objeto de la violencia”.

Por su parte, Paavo Arhinmaki, ex líder del partido de la Alianza de Izquierdas, también tuiteó que “la violencia política no debe permitirse en Finlandia”. “Un ataque a un parlamentario no es solo un ataque reprobable contra el individuo, sino un ataque al conjunto del Parlamento y la democracia”.

En medio de la lucha contra la pandemia de coronavirus, Finlandia tiene previsto celebrar elecciones locales el próximo mes de abril, lo que servirá de termómetro de la popularidad del Gobierno pentapartito de Marin, formado por socialdemócratas, verdes, Alianza de Izquierdas, liberales y el Partido Popular Sueco (SFP). Marin, la primera ministra más joven de Finlandia, asumió el cargo en diciembre de 20019, tras la dimisión del también socialdemócrata Antti Rinne por mentir ante el Parlamento sobre la huelga del servicio postal (Posti).