Escocia vota bajo el órdago independentista

Los sondeos vaticinan una amplía victoria de Sturgeon que propone la celebración de un segundo referéndum secesionista con o sin el aval de Londres

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Las fuerzas independentistas dominarán el nuevo Parlamento de Edimburgo. O al menos así lo vaticinaban todas las encuestas ante los comicios claves que se celebraron ayer en Escocia, con la promesa de los nacionalistas de Nicola Sturgeon de celebrar un nuevo referéndum de secesión, en el plazo máximo de dos años. Debido al lento recuento electoral, no se espera que los resultados se conozcan hasta el sábado. No obstante, todo apunta a que el SNP, que lleva en el poder desde 2007, renueve su mandato por otros cinco años.

De acuerdo con algunos de las últimos sondeos, el SNP mejoraría sus resultados con respecto a las anteriores elecciones, obteniendo el 49 por ciento de los votos y 67 diputados, dos más de los necesarios para obtener la mayoría y cuatro más que en la cita de 2016. En caso de que los resultados no fueran al final tan optimistas, Los Verdes y sus posibles entre siete y diez escaños, harían el resto.

La presencia de Alex Salmond, ex líder del SNP que se ha presentado ahora con una nueva formación llamada Alba, no parece que vaya a dividir el voto soberanista puesto que, y a pesar de que las primeras encuestas vaticinaban que entraría en Holyrood con media docena de escaños, las últimas apuntan que no conseguiría siquiera el 3 por ciento necesario para obtener representación.

El complicado año que ha tenido tras de sí Sturgeon, saliendo incluso airosa de una moción de censura presentada por los conservadores escoceses más por trámite que por convencimiento real de que pudiera prosperar, parece no haber tenido efectos inmediatos sobre ella, aunque en los últimos tiempos su liderazgo al frente del partido ha sido cuestionado, sobre todo a raíz del escándalo político con Salmond.

Hace poco más de un mes, Sturgeon superó en el Parlamento escocés una moción de censura tras ser acusada de violar el código ministerial a sabiendas durante una investigación contra Salmond por unos episodios de acoso sexual entre 2007 y 2014, de los que el líder de Alba fue finalmente absuelto hace tres años.

El “no” de Londres

El Gobierno central de Boris Johnson insiste en que no habrá un nuevo referéndum secesionista porque el celebrado en 2014 “fue único en una generación”. A la ministra principal escocesa nunca le gustó hablar de un plan B si Londres insiste en su negativa. Pero tras las presiones de los radicales de sus propias filas, se ha visto obligada a presentar una “hoja de ruta” para sacar las urnas tras la pandemia de forma “legal”. El SNP siempre se ha distanciado del modelo catalán. En este sentido, la líder del SNP plantea al Downing Street tres opciones: aceptar que el Parlamento escocés tiene competencia para convocar el referéndum conforme a la Ley de Escocia de 1998, dar su autorización activa para la votación o la convocatoria tras batalla en los tribunales.