Caos en Reino Unido: “Podéis iros de vacaciones, pero no podéis iros”

Unos 270.000 británicos han viajado este fin de semana a los destinos “naranjas”, entre ellos España, tras una caótica campaña de comunicación del Gobierno de Boris Johnson sobre las restricciones covid

Varios turistas se dirigen a la terminal de salida del aeropuerto de Palma.
Varios turistas se dirigen a la terminal de salida del aeropuerto de Palma.ATIENZAEFE

“Tengo una casa en España. Viví en España durante ocho años, estoy desesperada por ir allí. Pero ahora mismo no es el momento”. La entrevista que Gillian Keegan, secretaria de Estado de Educación, concedía el miércoles a The Times causó sorpresa entre los británicos. El lunes 17 de mayo se volvieron a permitir, por primera vez este año, los viajes internacionales por ocio. Sin embargo, una vez más desde el inicio de la pandemia, el Gobierno de Boris Johnson, pese a estar liderado por el que fuera durante tantos años periodista, está teniendo graves problemas de comunicación.

Cuando el pasado 7 de mayo el Ejecutivo presentó el esperado sistema semáforo de cara a las vacaciones de verano, tan solo 12 destinos fueron catalogados en la lista verde, lo que exime de restricciones. España, como la gran parte de países europeos, fue catalogada en la lista naranja, lo que exige cuarentena. El problema ahora es que, aun siendo legal, el Gobierno desaconseja viajar a estos “destinos ámbar”, si no es por un motivo de peso. Se trata de un gran varapalo al turismo español -un sector que representar el 12% de la economía- ya que los británicos siempre han sido una de sus principales clientela.

A lo largo de estos días, los mensajes contradictorios del Gobierno han llevado al límite a ciudadanos y touroperadores. Inicialmente, George Eustice, responsable de Medio Ambiente, sugirió que era apropiado visitar estos países para ver a familiares y amigos. Luego Lord Bethel, segundo de Sanidad, se apresuró a decir que “este año no es para viajar”. “Por favor, quédense en el país”, dijo. Y posteriormente Simon Hart, ministro para Gales, matizó que si bien los países de la lista ámbar eran solo para viajes esenciales, “algunas personas podrían pensar que unas vacaciones son esenciales”. Finalmente, Boris Johnson ha concluido que los turistas no deberían ir a países de la lista ámbar excepto en circunstancias “extremas”.

Pero llega tarde porque, según estimaciones de la industria, alrededor de 270.000 británicos volarán este fin de semana a estos destinos. En los cincos días previos al domingo estaban programados más de 1.300 vuelos, con una tasa de hasta 54.000 pasajeros por día, con paquetes de complejos vacacionales en España, Grecia, Italia y Francia.

Multas de hasta 10.000 libras

Ante la confusión sembrada por el Ejecutivo, el grupo de consumidores Which advirtió que los pasajeros podrían perder miles de libras si reservaban sus vacaciones y luego las cancelaban repentinamente, ya que la mayoría de las compañías de viajes estaban en su derecho a negar un reembolso porque, pese a las advertencias de Johnson, legalmente sí está permitido viajar por ocio.

Para endurecer su postura, el ministerio del Interior ha contratado a la empresa privada Mitie para que realice hasta 10.000 visitas domiciliarias todos los días para comprobar que los pasajeros que regresen de los países catalogados en la lista naranja cumplen luego con la cuarentena requerida. Las multas comienzan a partir de los 1.200 euros y pueden subir hasta los 10.000 en casos reincidentes.

Apertura de fronteras de de la UE

La UE ha decidido esta semana abrir sus fronteras a partir del 1 de julio sin restricciones turísticas a todos aquellos que ya hayan recibido las dos dosis de las vacunas autorizadas por la Agencia Europea de Medicamentos -que son las mimas que se están suministrando en el Reino Unido-. Sin embargo, Downing Street va con pies de plomo y, de momento, no tiene prisa por cambiar las cosas.

Está previsto que el próximo día 28 de mayo se revisen de nuevo las listas, aunque el ministro de Transportes, Grant Shapps, ha dado a entender que podría continuar la misma clasificación durante “meses”. “El Reino Unido tenemos un nivel muy alto de vacunación. Espero que otros países se pongan al día en los próximos meses para que las restricciones puedan relajarse”, matiza.

El 68% de la población adulta británica ya se ha puesto la primera dosis. El 39% ya cuenta con los dos pinchazos. No obstante, el incremento de casos de la variante india preocupa a las autoridades. Aunque no han subido el número de hospitalizaciones y la cepa está respondiendo, de momento, a las vacunas. Según la hoja de ruta del Gobierno, está previsto que para el 21 de junio se retiren ya todas las restricciones sociales. Sin embargo, quizá no sea hasta finales de julio cuando se catalogue a España en la lista verde. Y esto supone una gran amenaza para el turismo español.

En 2019, los 18 millones de visitantes procedentes del Reino Unido supusieron un 23% del total de los turistas recibidos en España. Gastaron cerca de 18.000 millones de euros. En 2020, sin embargo, tan solo se registraron 3,2 millones de visitantes. Los británicos han pasado del primer puesto del `ranking´ al tercero, por detrás de Francia y Alemania, que tienen posibilidad de llegar a España por carretera.