Internacional

La ley del aborto, a debate en la Corte Suprema de Estados Unidos

Los magistrados de la Corte Suprema cuentan ahora con la responsabilidad de sopesar ahora la ley de Mississipi a través de la cual se prohíbe el aborto después de las 15 semanas de gestación

Los argumentos orales de los magistrados de la Corte Suprema daban comienzo en la sede judicial de la capital estadunidense
Los argumentos orales de los magistrados de la Corte Suprema daban comienzo en la sede judicial de la capital estadunidense FOTO: Jacquelyn Martin AP

El aborto, como las armas o el uso de las mascarillas en pandemia, mantiene totalmente dividida a la sociedad estadounidense. Una sociedad cada vez más polarizada y con políticos que han aprendido a utilizar estratégicamente los puntos de fricción de sus votantes para ganarse su confianza.

Desde primera hora de la mañana del miércoles, cientos de manifestantes antiabortistas se concentraron frente a la Corte Suprema de Estados Unidos, situada justo enfrente del Capitolio. Sus jueces, cuya mayoría conservadora de 6 a 3 podrían darle un giro radical a la ley del aborto, se enfrentaban a un debate transcendental para el futuro del país.

Los argumentos orales de los magistrados de la Corte Suprema daban comienzo en la sede judicial de la capital estadunidense. Una cita casi histórica al tratarse de la primera oportunidad en décadas para los conservadores de revocar la actual ley del aborto, que data de 1973, cuando el conocido como “caso de Roe contra Wade” abrió las puertas a la legalidad de la interrupción del embarazo en Estados Unidos.

Los magistrados de la Corte Suprema cuentan ahora con la responsabilidad de sopesar ahora la ley de Mississipi a través de la cual se prohíbe el aborto después de las 15 semanas de gestación, con limitadas excepciones. Mucho antes del punto de “viabilidad” establecido en la actualidad, en torno a las 24 semanas. El tribunal, además, deberá valorar también las impugnaciones a una ley de Texas que prohíbe el aborto después de las seis semanas de gestación, es decir, antes de que la mayoría de las mujeres sepan que están embarazadas.

Los jueces de la Corte Suprema de EE UU tienen la última palabra al decidir si mantienen el precedente actual, ratifican la ley o anulan por completo la sentencia del 73. Pero, aunque el Tribunal no consiga anular explícitamente el precedente de la ley, sí podrían alcanzar ciertos objetivos de comunidades y colectivos conservadores de acercarse a una serie de nuevas restricciones que les deje satisfechos.

La actual mayoría conservadora de la máxima instancia del poder judicial estadounidense responde a las tres últimas designaciones de jueces a cargo de la anterior Administración. El ex presidente Donald Trump, desde la Casa Blanca, pudo elegir a Amy Barrett en 2020, Brett Kavanaugh en 2019 y Neil Gorsuch en 2017, inclinando la balanza de la Corte Suprema hacia los ideales republicanos.

No se espera que la Corte Suprema tenga que tomar una decisión antes del mes de junio de 2022, pero la presión ya es máxima porque, para entonces, las elecciones de mitad de mandato estarán a la vuelta de la esquina y, con ellas, la posibilidad para ambos partidos de alcazar la ansiada mayoría en ambas Cámaras.

El tema del aborto será decisivo para republicanos y demócratas, en contra y a favor respectivamente y, sin duda, lo usarán estratégicamente en campaña. Los liberales buscarán la motivación que este año se les ha resistido entre los desacuerdos internos para aprobar el ambicioso plan de infraestructura de Biden, la ley social y ambiental, así como la pérdida de popularidad del presidente demócrata tras la crisis de Afganistán por la retirada de las tropas estadounidenses y los devastadores efectos de la pandemia de COVID19.

Aunque Biden, como primer presidente de EEUU declarado católico, estará en el punto de mira por posicionarse, como demócrata, a favor de que la interrupción del embarazo sea responsabilidad única de las mujeres que deben tomar esa decisión.