El Estado Islámico asume la autoría del ataque a la mayor cárcel de Siria

Publica un vídeo y fotografías en los que se ven a yihadistas liberados y a soldados del PKK apresados

Un miembro del Estado Islamico habla a la cámara delate de los militares del PKK apresados
Un miembro del Estado Islamico habla a la cámara delate de los militares del PKK apresados FOTO: jmz pri

El Estado Islámico (Daesh, Isis), dentro de su campaña de “Derribar los muros, ha asumido el ataque a la cárcel de Gweran (Siria) y ha difundido un vídeo y fotografías en los que muestra a reclusos yihadistas liberados y a soldados del PKK apresados. Incluso, les hace hablar delante de la cámara para que digan su nombre e y graduación militar.

“Los soldados del Estado Islámico, cumplieron sus votos y cumplieron sus promesas, así que rompieron las cadenas del cautiverio y demolieron los muros en la prisión de Ghweran, y logró liberar a cientos de prisioneros, por la gracia de Dios Todopoderoso, a través de la yihad”, afirman en un mensaje,

De hecho, la fuerzas kurdas admitieron hasta 17 bajas “mientras resistían los ataques de los terroristas e impedían su fuga de la cárcel” de Geweran, en Al Hasaka. No obstante, desde el viernes, las FSD kurdas aseguraron haber causado un total de 34 muertos entre los miembros del Estado Islámico durante los enfrentamientos en Al Hasaka.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó la cifra de fallecidos desde el jueves a 89 (56 del Estado Islámico, 28 kurdos y 5 civiles).

Prisioneros de Daesh detenidos se sublevaron el jueves por la noche coincidiendo con la explosión de un coche bomba en las inmediaciones del centro penitenciario y un segundo intento de fuga tuvo lugar el viernes en la misma cárcel, considerada una de las más grandes para integrantes del grupo radical en todo el mundo, con cerca de 3.500 terroristas y líderes yihadistas en sus celdas.

Durante 2020, Isis protagonizó dos ataques a cárceles, en los que lograron liberar a cientos de presos yihadistas. En octubre, fue la prisión de Kangbayi, en el Congo; y, en agosto, la de Nangarhar, en Afganistán.