“A Trump le gusta que haya conflicto entre Estados Unidos y México”

LA RAZÓN entrevista a Duncan Wood, director del Instituto México del Wilson Center para conocer las claves de las nuevas amenazas de Trump a los bienes mexicanos debido a la migración.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a la frontera entre EE UU y México en Calexico, California/ Reuters
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a la frontera entre EE UU y México en Calexico, California/ Reuters

LA RAZÓN entrevista a Duncan Wood, director del Instituto México del Wilson Center para conocer las claves de las nuevas amenazas de Trump a los bienes mexicanos debido a la migración.

El presidente Donald Trump abre un nuevo frente, si es que alguna vez lo cerró, con México. El magnate ha amenazado al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con imponer nuevos aranceles del 5% a partir del 10 de junio con la excusa de que México no frena el “flujo migratorio” y está haciendo “una fortuna”. Ante esta nueva guerra comercial de grandes dimensiones, LA RAZÓN entrevista a Duncan Wood, director del Instituto México del Wilson Center. Para Wood, la clave reside en que Trump tiene ya la mente en las elecciones de 2020, en busca de la reelección.

¿Se esperaba que Trump impusiera nuevos aranceles o ha sorprendido tanto a los mexicanos como al sector económico estadounidense?

Sí. Ha sido una sorpresa enorme que Trump haya llegado tan lejos. Había amenazado durante más de un año con cerrar la frontera, y muchos lo veían como «la opción nuclear», y había muchas presiones en contra por todo el daño que podría hacer a la economía de EE UU. Fue disuadido, más que convencido, de que esa no era una solución política responsable. Aunque esta medida puede que sea tan mala sino peor, pues está aumentando el coste de importar a México. Le importan menos los bienes mexicanos de consumo directo, pero debería ser muy cauteloso con todos los bienes y componentes que de hecho hacen que las fábricas estadounidenses sean competitivas. Esta cadena de suministro se ha construido durante los últimos treinta años y es muy difícil que se cambie en el corto plazo. En suma, aumenta los costes para los negocios de EE UU y compromete la competitividad de EE UU.

¿Cómo puede México evitar estos nuevos aranceles?

Lo realmente complicado para México es que no pueden responder directamente al reto de aumentar sus acciones contra la migración centroamericana. En esencia, México ya no tiene más recursos para responder al problema de la migración centroamericana. México se encuentra ya en una posición fiscal muy ajustada. Lo llaman “austeridad republicana”, es decir, una actitud fiscal muy conservadora. Realmente no pueden sacar dinero de otro sitio para hacer frente a la migración sin comprometer muchos de sus otros programas. Por lo que es muy poco probable que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) haga concesiones a Trump. Aun así, lo que sí harán es contraatacar. Impondrán aranceles a productos clave, exportaciones clave de EE UU como bienes agrícolas. Harán lo que siempre hace México, identificarán dónde están las debilidades políticas tanto para el presidente como para el Partido Republicano en el Senado. Ya hay un senador republicano, Chuck Grassley, al que hemos escuchado criticar la decisión del presidente. Y anticipo que escucharemos muchas más protestas desde la bancada republicana. Por lo que creo que el presidente no se halla en una posición realmente fuerte y probablemente va a buscar una manera de salir de este impasse. Por lo que probablemente veamos negociaciones intensas. Sé que ya hay un grupo de funcionarios mexicanos viajará a Washington para intentar solventarlo. Llegados a este punto, la mejor solución para el presidente es un tipo de acuerdo mediante el cual Estados Unidos envíe ayude financiera y técnica para mejorar el control en su frontera sur. Con esto, podría dejar de lado la amenaza de imponer nuevos aranceles.

¿Es realmente una cuestión migratoria? ¿Se debe a que no ha podido construir su muro?

Claramente, el presidente Trump quiere que la inmigración y la frontera continúe en primera línea mediática en EE UU. Porque él cree que eso es lo que le hizo ganar las elecciones en 2016 y está pensando en 2020. Quiere mantener el clamor, la sensación de urgencia, de crisis... EE UU, México y Canadá firmaron un acuerdo comercial, el Temec (que tiene que ser ratificado por el Senado). Por lo que hay menos conflictos comerciales entre Trump y AMLO. Pero a Trump le gusta que haya conflicto entre EE UU y México porque por le retrata como un presidente que está haciendo cosas. El presidente está con la mente en 2020. Además, hace un par de días se produjeron las declaraciones del fiscal especial Mueller (sobre la trama rusa). No creo que este anuncio sea una coincidencia.