Al Asad sostiene que el apoyo turco fue decisivo en los últimos avances islamistas

El presidente sirio, Bachar al Asad, acusó hoy a Turquía de dar un apoyo decisivo a los grupos islamistas para lograr sus últimas conquistas en Idlib y otras ciudades del noroeste de Siria.

"En el caso de Idlib el factor principal fue el gran apoyo que vino de Turquía, apoyo logístico y militar, y obviamente la ayuda económica que llega a través de Arabia Saudí y Catar", dijo Al Asad en una entrevista publicada hoy por el diario sueco "Expressen".

Al Asad rechazó no obstante que esas últimas conquistas constaten un retroceso del ejército sirio, aunque admitió que los cuatro años de guerra han debilitado a sus fuerzas armadas.

El gobernante sirio se mostró de acuerdo con la idea del enviado especial de la ONU para Siria, el sueco Staffan de Mistura, de involucrar en la resolución del conflicto a otros países con intereses en la zona. "Ver el conflicto en Siria únicamente como un conflicto entre sirios no es realista ni objetivo. El problema no es demasiado complicado, pero lo ha complicado la intervención exterior", afirmó.

Al Asad rechazó las acusaciones de la oposición de que el ejército sirio haya cometido violaciones de derechos humanos.

"¿Cómo puedes estar en guerra contra tantos países, países grandes y ricos, a la vez que matas a tu propia gente? ¿Cómo puedes tener apoyo de tu pueblo? Es imposible, es una ilusión", dijo.

Los atentados recientes en París y en Copenhague, y otros anteriores como los de Londres y Madrid, son "la punta del iceberg"de la amenaza del terrorismo islámico en Europa, sostuvo Al Asad, que advirtió de que los líderes más peligrosos del Estado Islámico (EI) proceden de los países escandinavos.

Al Asad defendió la posición de Suecia, que rompió recientemente un acuerdo de cooperación militar con Arabia Saudí, y criticó a otros países europeos por ser aliados de Riad.

"Nos hemos acostumbrado a que los líderes europeos adulen a los saudíes. Mientras hablan de democracia en Siria, sus mejores amigos son los saudíes, un estado medieval: eso es doble moral", declaró.