Baja participación en las primeras elecciones del Líbano en 9 años

Una hora antes del cierre de las urnas, la tasa de participación se situó en el 49,2%

Una mujer vota en un colegio electoral en Baabda, al sur de Beirut/Foto: Efe
Una mujer vota en un colegio electoral en Baabda, al sur de Beirut/Foto: Efe

El Líbano celebró hoy sus primeras elecciones parlamentarias en nueve años, en una jornada que transcurrió con tranquilidad, aunque con denuncias de algunas irregularidades.

Líbano se engalanó ayer con banderas rojas, naranjas, azules, verdes y amarillas de los partidos, pero pocos enarbolaron el cedro libanés. La división sectaria y la pertenencia a un clan estaban presentes en cada distrito y barrio de Beirut. Esa imagen renovada de laicismo y pluralismo que vendió el primer ministro libanés, Saad Hariri, de cara a las primeras elecciones legislativas en nueve años no se vio reflejada en el electorado.

No hizo falta valoraciones de expertos ni datos de la baja participación del Ministerio del Interior para darse cuenta enseguida de que el bullicio y el infernal trafico del domingo no eran, precisamente, por tratarse de la jornada electoral. En la terraza de un café de moda de la céntrica plaza de Sassine, hombres y mujeres disfrutaban del buen tiempo acompañados de una «narguile» (pipa de agua). «Es un 'show' de los partidos. Nada va a cambiar. Seguirá la misma clase gobernante que tenemos desde hace 38 años», se queja Michel, que decidió no ir a votar ayer. La abstención era uno de los miedos de estos comicios, donde en las pasadas elecciones la participación alcanzó el 54%.

En un llamamiento desesperado después de que pasado el mediodía la participación fuera del 25%, el presidente Michel Aoun instó a los votantes a que ejercieran su derecho democrático y fueran a votar. Los últimos datos elevaron la participación al 49,2%. «Si pudiera, Hariri se vendería a sí mismo. No tiene ética ni principios», lamenta Adan. Este cristiano partidario de las Falanges Libanesas se siente decepcionado por el primer ministro, que en estas elecciones se ha aliado con la tercera formación cristiana, La Corriente Patriótica Libre, de Aoun y cercana a Hizbulá, para asegurarse la victoria. Los que fueron a votar tuvieron que hacer un ejercicio de equilibrista. En los hacinados pasillos de los colegios electorales donde había más miembros de las Fuerzas de Seguridad que civiles. Antes de entrar a los colegios, los voluntarios de cada partido explicaban sin mucho éxito de qué va el nuevo sistema electoral. Muchos libaneses al final decidieron poner la cruz junto a la foto del candidato que conocen y listo.