¿Caerá hoy el Pablo Iglesias italiano?

La presión interna obliga al líder del antisistema M5E a celebrar hoy una consulta a sus bases por internet

El líder del Movimiento 5 Estrellas Di Maio/AP
El líder del Movimiento 5 Estrellas Di Maio/AP

La presión interna obliga al líder del antisistema M5E a celebrar hoy una consulta a sus bases por internet

En los pasillos del cuartel general del Movimiento 5 Estrellas (M5E) el domingo pasado parecía un domingo cualquiera. No hubo rastro de actividad, fue el único partido cuyos representantes evitaron comentar de madrugada los resultados de las elecciones europeas. Al día siguiente, la cara de su líder, Luigi Di Maio, no era tampoco la de alguien que se hubiera ido a la cama pronto. La formación había caído desde el 33% de las generales de hace un año hasta el 17%, los peores resultados desde que dieron el salto a la política nacional italiana. Así que el discurso de protocolaria autocrítica que hizo el día después su máximo responsable fue insuficiente. Los parlamentarios se reunieron e hicieron tanto ruido que algo tenía que moverse. Varios de ellos pidieron su dimisión y ayer Di Maio anunció que sometería su liderazgo al escrutinio de los afiliados.

La votación, que se realizará hoy mismo, se presenta como una moción de censura interna. Si los adscritos al M5E así lo estiman, se marchará. Pero el sistema de votación está muy lejos de abrir un verdadero debate interno. Se realizará a través de la plataforma Rousseau, un sistema informático creado por las mentes pensantes del 5 Estrellas para establecer la toma de decisiones. Nadie más que su propietario, Davide Casaleggio -hijo de Gianroberto Casaleggio, fundador del partido junto a Beppe Grillo-, conoce quién está dentro y qué deciden. Es lo que llaman democracia directa. Será lo que quieran los padres fundadores y Grillo ya ha dicho que su sucesor tiene derecho a seguir. En cualquier caso y pase lo que pase, el liderazgo de Di Maio quedará muy debilitado.

El paso al frente del dirigente de 32 años, al que le han criticado por no tener más experiencia profesional que la de azafato en el estadio de fútbol del Nápoles antes de entrar en el Parlamento, fue una elección del propio Grillo. Necesitaba una voz moderada con la que centrar al partido para dar el asalto definitivo al Gobierno. Se acercó incluso a Emmanuel Macron, pero si alguna vez pudo haber sintonía, ésta se rompió cuando el M5E pactó con la Liga. El Movimiento 5 Estrellas, una maquinaria sin más ideología que el viento político que sople en el momento, se acercó a la extrema derecha cuando ésta venía empujando de manos de la Liga. Pero el responsable de ello era Matteo Salvini y él es quien ha rentabilizado la corriente.

Al M5E no lo ha penalizado tanto pactar con el líder leguista, sino el sometimiento a su salvaje estrategia comunicativa y los bandazos del último momento para intentar escapar de la trampa. Por más que desde el Gobierno han intentado hacer oposición a Salvini, las críticas se han visto como un intento desesperado por desmarcarse de alguien en quien habían confiado hace unos meses. Di Maio logró sacar adelante su propuesta estrella, la renta básica de ciudadanía, pero los réditos políticos estaban ya en el momento de plantearla y una aplicación a medias sólo podía desilusionar. Si la falta de ideología del partido fue útil en el pasado para pescar en uno y otro caladero, ahora les deja en tal indefinición que podrían acabar en el grupo mixto del Parlamento Europeo ante la ausencia de partidos que quieran arrimarse a ellos.

Según un estudio de Ipsos, un 14% de los votantes del M5E en las generales de hace un año pasaron a la Liga. Aunque la mayoría de los votos perdidos, un 41%, se fueron al limbo de la abstención. Apenas existió un trasvase de los ‘grillini’ a los socialdemócratas del Partido Democrático, por si quedaba alguna duda de que el 5 Estrellas no es percibido por casi nadie como un partido de izquierdas. Y si el PD logró el sorpasso fue por mantener al núcleo más fiel de su electorado. La reacción de los socialdemócratas y el avasallador resultado de la Liga terminaron por hundir a Di Maio.

Con un 34%, Salvini querrá ahora impulsar su agenda política en el Ejecutivo, lo que “llevará a tensiones difíciles de mantener para el M5E”, señala el analista político Giovanni Orsina, quien ve cerca una crisis de Gobierno. Tienen dos opciones y ninguna buena: aceptar las medidas de su socio para seguir adelante y mantenerse relegados; o romper el pacto, con el coste político que esto conlleva. Esta última estrategia podría ser torpedeada además por diputados elegidos hace un año que no podrían repetir, ya que los estatutos del partido establecen un límite de dos mandatos. Alessandro Di Battista, un hombre que encarna el alma más guerrillera del partido, se quedó entonces al margen y ahora aguarda su oportunidad.