El Constitucional polaco tumba algunas medidas de Kaczynski para controlarlo

La Razón
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Traspié para el Gobierno ultraconservador polaco. El Tribunal Constitucional declaró ayer inconstitucional una parte de la polémica reforma de su funcionamiento que fue aprobada en diciembre. La nueva ley, aprobrada gracias a la mayoría absoluta que ostenta el partido de Jaroslaw Kaczyinski, amenaza la independencia del Alto Tribunal, según denunció la oposición polaca. En concreto, el TC impugna las nuevas disposiciones que exigen mayoría de dos tercios de sus decisiones (frente a la mayoría simple del pasado) y el quórum de trece jueces para dar validez a sus resoluciones. Además el tribunal considera inconstitucional la disposición que impone que la corte juzgue los casos con criterio cronólogico, lo que fue esgrimido precisamente por el Ejecutivo para desmarcarse de la sentencia.

El pleno del TC afirma que la nueva ley impide que la Corte funcione de manera «eficaz y efectiva» y subraya que los cambios introducidos hacen más difícil a los magistrados adoptar decisiones. La oposición va más allá y considera que la reforma impide que el TC ejerza un control efectivo sobre el Ejecutivo y Ley y Justicia, el primer partido polaco que dispone de mayoría absoluta desde la transición democrática de 1989.

Desde que llegó al poder en octubre pasado, el Ejecutivo de Beata Szydlo, teledirigido desde la sombra por Kaczynski, ha emprendido un ambiciosa agenda legislativa que ha despertado inquietud en Bruselas y el Consejo de Europa. La Comisión Europea, de hecho, ha abierto una investigación para analizar si la ley de Prensa y la reforma del TC respetan los valores democráticos europeos. Mientras, la Comisión de Venecia publicará a finales de esta semana un informe sobre la salud de las libertades que, según las filtraciones del diario «Gazeta Wyborcza», alertará de que «están en peligro no sólo el Estado de derecho, sino también la democracia y los derechos humanos».