El párroco de una de las iglesias atacadas en Sri Lanka: “Bajé del altar y vi cuerpos por todos lados, gente gritando y saltando por los bancos”

Joy Mariaratnam fue testigo directo de la matanza. El padre claretiano, párroco de la iglesia de San Sebastián, daba misa cuando una bomba mató a 110 personas.

Joy Mariaratnam fue testigo directo de la matanza. El párroco de la iglesia de San Sebastián daba misa cuando una bomba mató a 110 personas.

El padre Joy Mariaratnam es el párroco de la iglesia de San Sebastián, en la ciudad de Colombo, uno de los santuarios más emblemáticos de la minoría católica de Sri Lanka. En este lugar de culto explotó el pasado domingo una bomba que provocó 110 víctimas mortales. La isla vive todavía el duelo y el luto por el conjunto de las 359 víctimas que fallecieron en la detonación de ocho explosivos, en el que ha sido el atentado más mortífero de la historia del sureste asiático. El padre claretiano revive para LA RAZÓN el dolor que le acompaña a todos lados tras vivir esta situación extrema en primera persona mientras realizaba la oración de la mañana.

¿Cómo vivió el atentado?

Estaba dando misa cuando ocurrió todo. Vi el ataque con mis propios ojos. Al principio, estaba conmocionado. No sabía dónde me encontraba y era incapaz de moverme. Fue entonces cuando volví en mí, bajé del altar y vi cuerpos por todos lados, gente gritando y saltando por los bancos. Durante un tiempo no fui capaz de asumir esta situación. Incluso ahora, días después, aún sigo en shock. Este acto inhumano ha causado estragos en mí. No soy capaz de conciliar el sueño, el ataque me lo ha arrebatado, y tampoco puedo estar en calma conmigo mismo. Es profundamente doloroso.

¿Cómo está la situación en Sri Lanka?

Todavía seguimos con un clima tenso, pero nada que ver con los días pasados. La actividad diaria de las personas aún sigue afectada y esto se debe al sentimiento de temor de lo que puede venir a continuación.

¿Este atentado evoca momentos vividos durante el conflicto civil?

El ataque ha sido un duro golpe. Estábamos superando las secuelas de la guerra y, de repente, este altercado acaba con la paz, ya no solo de las personas, sino de la propia isla que tanto sufrimiento ha padecido.

¿Ha empeorado la situación de los cristianos ceilandeses?

No creo que haya empeorado. Vivíamos en paz antes de que pasara todo esto. Los cristianos de Sri Lanka tienen la duda de por qué ha ocurrido esta desgracia. Por ello, no diría que con este ataque vayamos a retroceder en lo que respecta a nuestra fe. Es más, tenemos muchas esperanzas de que todo vuelva a la normalidad.

¿Ha disminuido la seguridad de los cristianos en la isla?

Creo que, evidentemente, existe un fuerte sentimiento de inseguridad, pero solo debido al reciente atentado. Apenas han discurrido tres días desde que el horror sacudiera el país, pero personalmente siento que todos dejaremos el dolor atrás y se restaurará la calma. No tengo la capacidad ni las fuerzas para imaginar el motivo de estos ataques inhumanos. Pero no van a hacer mella en la fe de las personas. Estos incidentes nos afectan y debilitan. Aunque creo firmemente que no van a lograr dañar nuestra fe. Al contrario, la va a hacer mucho más fuerte.

¿Qué papel tendría que adoptar el Gobierno respecto a la amenaza terrorista?

Creo que el Gobierno ya ha puesto en marcha mecanismos para garantizar la seguridad a todos los ciudadanos. Y espero que a partir de ahora estos grupos sanguinarios no ataquen ningún otro lugar.