Política

España reconoce a Guaidó tras dar oxígeno a Maduro

Trump aumenta la presión y asegura que sigue abierta la posibilidad de una intervención militar.

Juan Guaidó en la manifestación del sábado en Caracas
Juan Guaidó en la manifestación del sábado en Caracas

Trump aumenta la presión y asegura que sigue abierta la posibilidad de una intervención militar.

Con España en cabeza, la UE estrecha el cerco contra Maduro. El núcleo de los grandes países europeos seguirá durante el día de hoy la senda trazada por EE UU y se sumará al reconocimiento de Juan Guaidó como nuevo presidente interino de Venezuela. El pronunciamento europeo fue despreciado por Maduro ayer mismo durante una entrevista concedida al programa «salvados» de La Sexta: «No aceptamos ultimátums de nadie», dijo poco después de calificar de «payasada» la proclamación de Guaidó realizada por la Asamblea Nacional. Pero el aislamiento internacional del régimen se acentuará en cualquier caso tras el ultimátum europeo. Un pronunciamento que no se ha gestado con facilidad debido a las habituales discrepancias de las cancillerías europeas en política exterior y al poco interés endémico en estrechar lazos con América Latina. España, Alemania, Francia y Reino Unido son los principales artífices del ultimátum dado a Maduro el pasado sábado –condicionado a la celebración de elecciones presidenciales libres en el país– y cuyo plazo de ocho días terminó ayer. Se espera que Portugal, Holanda y Bélgica se unan también a este grupo.

Grecia, Italia y Austria son los países que han mostrado mayores reticencias a la hora de dar este paso, tal y como se evidenció en la reunión que mantuvieron la semana pasada los Veintiocho en Bucarest (Rumanía). Pero, en las últimas horas se han producido cambios de guión imprevistos. Ayer el canciller federal de Austria, Sebastian Kurz mantuvo una conversación telefónica con Guaidó a quien ofreció «apoyo» y a quien prometió reconocer si Maduro no convoca elecciones presidenciales. Según la agencia austríaca APA, hoy Viena se unirá al núcleo duro de los países europeos que respaldarán al presidente de la Asamblea Venezolana. De esta manera, Italia quedaría como el único gran país europeo que rema en contra de esta iniciativa.

Para Carlos Malamud, investigador para América Latina del Real Instituto Elcano, existen diferentes variables que explican estas discrepancias en el seno de la UE. En el caso de Grecia, existe una «proximidad ideológica al experimento chavista». En cuanto a Roma y Austria, «tal y como dicen en Galicia, si no influye, haberlas haylas», en referencia a las conexiones con el Kremlin. Si no se produce ningún vuelco de último minuto, el ejecutivo populista presidido por Giuseppe Comte se seguirá negando a este reconocimiento de Guaidó, aduciendo que se debe evitar la repetición del mismo error cometido en Libia. «Italia no reconoce a Guaidó porque estamos totalmente en contra del hecho de que un grupo o un grupo de países terceros pueda determinar las políticas internas de otro país», aseguró el viceministro de Relaciones Exteriores, Manlio Di Stefano, este jueves.

Durante el pasado fin de semana, consensuar una postura común de los Veintiocho se antojaba tan complicado que los cuatro países europeos antes mencionados decidieron en una maniobra conjunta de presión dar un paso al frente, con la esperanza de que el resto acabara sumándose, más tarde o temprano. La estrategia ha sido un éxito relativo, ya que el resto de las cancillerías europeas no se han comprometido a respetar un plazo concreto en el reconocimiento de Guaidó como nuevo presidente del país, aunque en la práctica se espera que la gran mayoría se una a este reconocimiento en un efecto dominó.

Para Malamud, las dificultades a la hora de encontrar una postura común no son una novedad en la UE. «Los intereses son diversos y contradictorios. No se puede comparar la visión de España y Portugal con América Latina a la de Francia, Alemania o Malta». A pesar de esto, para el investigador «la mayor parte va a acabar adhiriéndose más tarde o más temprano. El comunicado conjunto de los Veintiocho traza una posición clara». La Comisión Europea se ha resignado a esta falta de unidad y prefiere centrase en el vaso medio lleno antes que en el medio vacío. En la UE hay tres consensos básicos: deben celebrarse elecciones libres, Nicolás Maduro no es un presidente legítimo ya que los comicios del pasado mes de mayo son considerados una farsa y no hay que dinamitar los cauces de diálogo entre oposición y chavismo. Por eso, la UE sigue apostando por la puesta en marcha de un grupo de contacto con una duración de 90 días con el fin de la convocatoria de elecciones libres. Estará formado por la UE, así como varios de sus países miembros, como Francia, Reino Unido, Alemania, Portugal, España, Holanda, Italia, Suecia, mientras que en la parte latinoamericana ya han confirmado su participación Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Bolivia. Bruselas sigue recabando apoyo y la lista aumentará en los próximos días. Se espera que la primera reunión tenga lugar esta semana.

EE UU se vuelca en Venezuela

EE UU mantiene todas las posibilidades con respecto a Venezuela. Incluido el escenario de una actuación militar. Lo dejó meridianamente claro ayer domingo el presidente Trump, entrevistado en el programa de la televisión «CBS Face the nation». «Bueno, no quiero decirlo así», le respondió a la presentadora del espacio, Margaret Brennan, «pero desde luego que [la intervención] es una opción». Con estas declaraciones la Casa Blanca mantiene el liderazgo de la presión internacional sobre el régimen de Nicolás Maduro.

Una iniciativa que arranca desde el instante mismo en que reconoció a Juan Guaidó como el legítimo presidente de Venezuela y exhortó al dictador a hacerse un lado para permitir la transición democrática. Trump también explicó que había rechazado hace meses una entrevista con Maduro. En su opinión cualquier diálogo con Maduro es ya un balón de oxígeno para la dictadura.