Internacional

Pasaporte sanitario o vacunación obligatoria: ¿Qué es más eficiente?

El portavoz del Gobierno francés, Gabriel Attal, considera que el pase puede ser más efectivo para los que se niegan a inmunizarse

Cola en una farmacia de París para comprar test de antígenos este domingo 9 de enero
Cola en una farmacia de París para comprar test de antígenos este domingo 9 de enero FOTO: Francois Mori AP

Los gobiernos europeos y de otras regiones estudian qué medidas deben tomar para fomentar la vacunación entre una minoría que rechaza ser inmunizada. Dos opciones son las que más se barajan: el pasaporte sanitario o legislar para que la vacunación sea obligatoria. Austria ha optado por esta segunda vía y a partir de febrero se obligará a vacunar a todas las personas. En Francia, sin embargo, no piensan lo mismo. El portavoz del Gobierno francés, Gabriel Attal, asegura que una orden obligatoria no sería la forma más eficiente de alentar a quienes no están vacunados contra el covid-19 y consideran que el aumento de las restricciones para los no inmunizados da mejores resultados.

Actualmente, las personas en Francia ya tienen que mostrar una carta de vacunación o una prueba negativa de covid-19 para entrar a los restaurantes y bares y usar trenes interregionales. Pero con el aumento de las infecciones debido a la variante ómicron, más contagiosa, la Asamblea Nacional está debatiendo una ley que elimine la prueba negativa y que obligue a presentar una carta de vacunación para entrar en estos espacios.

El presidente Emmanuel Macron dijo esta semana que quería irritar a los no vacunados haciéndoles la vida tan difícil que recibirían la vacuna contra el covid-19. Cuatro de cada diez personas no vacunadas no habían sido inmunizadas contra el coronavirus debido a las dificultades para acceder a los servicios de salud correspondientes, dijo esta semana el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (Inserm). “Mantenemos la decisión de presionar a los no vacunados”, dijo Attal a BFM TV este domingo.

Francia registró este viernes más de 300.000 nuevas infecciones por coronavirus por segunda vez consecutiva. Las hospitalizaciones, incluidos los pacientes con covid-19 en cuidados intensivos (UCI), están aumentando constantemente, poniendo el sistema de salud bajo presión.

Attal dijo que se habían realizado casi 10 millones de pruebas de covid-19 la semana pasada y que el Gobierno pondría a más trabajadores de la salud disponibles para realizarlas. Pero los laboratorios advirtieron que la tasa de pruebas podría ser insostenible.

“No podemos seguir diagnosticando (estos números)”, dijo a BFM TV Lionel Barrand, presidente del Syndicat National Les Biologistes Médicaux.