París

La historia de Mehran Karimi Nasser, el iraní que vivió de okupa en un aeropuerto de París 18 años

Conocido como Sir Alfred, su andadura comenzó cuando su familia le rechazó porque “era un niño ilegítimo”

Mehran Karimi Nasser
Mehran Karimi NasserLa Razón

Mehran Karimi Nasser, mejor conocido como Sir Alfred, un refugiado iraní, pasó a la historia después de vivir de okupa durante 18 años en el aeropuerto París-Charles de Gaulle entre 1988 y 2006. Su peculiar relato, incluso, inspiró a Steven Spielberg para realizar la película “La Terminal”, que se estrenó en 2004. Dos años atrás, Berczeller documentó su vida y había lanzado un largometraje documental llamado “Here to Where”.

“El banco rojo de Alfred era el único ancla en su vida. Era su cama, sala de estar y sede corporativa. En realidad, eran dos bancos pegados, de unos dos metros y medio de largo en total y suavemente curvados, lo suficientemente anchos como para dormir si mantenía las manos metidas debajo de la almohada”, narró Berczeller. Pero nunca dormía durante el día, aunque sus ojos a menudo se caían por el aburrimiento; siempre podías encontrar a Alfred sentado en medio de su banco, frente a una desvencijada mesa de fórmica blanca, que utilizaba como escritorio”, agregó.

Su historia le transformó en el ocupante más longevo del aeropuerto parisino. Sus orígenes han sido construidos a base de decenas de notas de prensa que se han escrito

El peregrinaje que llevó a Sir Alfred al aeropuerto francés comenzó en 1972. Tras la muerte de su padre, su familia le confesó que era hijo ilegítimo y su verdadera madre era escocesa. Además le rechazaron, lo que le obligó a Alfred a irse de casa, lo que aprovechó para estudiar economía yugoslava en el norte de Inglaterra.

Regresó a Irán en 1974, y allí fue arrestado y torturado por el Savak, el ministerio de seguridad iraní, y también despojado de su nacionalidad y expulsado del país, después de verse envuelto en manifestaciones en contra del Shah.

Los siguientes años estuvo vagando por Europa en busca de asilo político hasta que en 1981, Bélgica le concedió el estatus de refugiado y le otorgó documentos de identidad. Pero su suerte no cambiaría, y poco después, le robaron sus documentos. De acuerdo con algunas versiones sobre él, las autoridades pudieron devolvérselos “en un momento de locura”.

Sin papeles y sin poder volar, comenzó su “aventura”

Tras esta escena, viajó de Bélgica a Francia, donde pasó los siguientes años entrando y saliendo de la cárcel por cargos de inmigración ilegal. En 1988 Alfred intentó regresar sin éxito a Reino Unido, pero al llegar al Aeropuerto Charles de Gaulle de París le fue imposible salir de Francia porque no tenía papeles.

Fue entonces cuando se instaló en la Terminal 1 e hizo de esta su hogar. Desde sus confines circulares, él y su abogado Christian Bourget, un reputado experto en Derechos Humanos parisino, lucharon para definir su estatus y enviarlo a Londres. Por más de 10 años libraron una durísima batalla legal que tuvo varios importantes hitos.

Por otra parte, en 1992,un tribunal francés finalmente dictaminó que Nasseri había ingresado legalmente al aeropuerto como refugiado y no podía ser expulsado de él. Con su abogado, pidió a las autoridades de Bélgica que le otorgaran sus documentos, pero estos se negaron. No obstante, en 1995, el gobierno belga cambió su postura y dijo que le regresaría los documentos de refugiado con la condición de que estuviera bajo la supervisión de un trabajador social.

Solo seguía un objetivo: volver a casa

Pero Alfred tenía un objetivo: volver a Reino Unido. Así que no estaba dispuesto a abandonar Francia y continuó en “su hogar”.

Durante sus primeros años en el aeropuerto, sus necesidades básicas fueron satisfechas por transeúntes comprensivos y trabajadores del aeropuerto que conocían su situación kafkiana. La gente le compraba comida, le daba dinero y escuchaba con simpatía su relato.

En 2006, tras 18 años de vivir en el aeropuerto, su salud se deterioró. Sólo por eso tuvo que ser removido de la Terminal 1 para recibir atención médica. Tras pasar un tiempo hospitalizado, Alfred se fue a vivir a un hotel, pero el 6 de marzo de 2007 se trasladó al centro de acogida Emmaus, en el distrito 20 de París.