Política

Gibraltar sigue creciendo a costa de España

Exteriores amenaza con acciones legales contra Londres si sigue la construcción de 6 torres de 33 pisos en la costa de Levante del Peñón

Una bandera española ondea en junto a Gibraltar/Reuters
Una bandera española ondea en junto a Gibraltar/Reuters

Exteriores amenaza con acciones legales contra Londres si sigue la construcción de 6 torres de 33 pisos en la costa de Levante del Peñón

El pasado 19 de enero Exteriores envió una nota verbal al embajador británico en Madrid mostrando la repulsa del Gobierno de España por los avances en la construcción de 6 torres de 33 pisos en la costa de Levante de Gibraltar un intento de aprovechar los rellenos realizados por las autoridades del Peñon para ampliar la capacidad turística y residencial de la colonia.

Fuentes diplomáticas confirmaron a LA RAZÓN que en la nota verbal -el canal habitual para este tipo de comunicaciones quejas- se hacía referencia expresa a la posibilidad de que España emprendiera acciones legales contra Reino Unido si las obras continúan.

La argumentación de Madrid pasa por que tanto el relleno como la construcción de estos edificios constituye una violación del Derecho Internacional al tratarse de terrenos ganados al mar en aguas territoriales españolas. Ya en octubre de 2017 se envió una nota verbal sobre este mismo asunto al embajador en de Reino Unido en Madrid.

Este desarrollo urbanístico llevado a cabo por Gibraltar dista mucho de ser una excepción en la historia de esta colonia británica en territorio español. Dos han sido los momentos en los que Reino Unido ha aprovechado momentos de debilidad histórica de España para ampliar la extensión física de Gibraltar.

El primero fue en 1898, cuando se construyó el puerto actual. En aquel momento nuestro país estaba en guerra en Cuba y los Estados Unidos amenazaron en el trascurso de la misma con atacar el territorio penínsular precisamente desde el Peñón. La ampliación del puerto del Peñón no fue, por tanto, contestada por España en aquel entonces. La segunda fue la construcción del aeropuerto en el istmo de la península, que no fue cedido en Utrech.

Esto ocurrió en 1939, cuando España no pudo tampoco contestar debido a que el país estaba saliendo de la Guerra Civil. Estas dos ampliaciones han significado a la larga que el crecimiento de la capacidad de la colonia para aumentar su población: actualmente más del 20% de los gibraltareños viven en terreno apropiado ilegalmente a España.

Los rellenos y la construcción de estas 6 torres de 33 pisos de altura en la costa de poniente de Gibraltar se inscriben en esta estrategia con el agravante de que, al ampliarse la línea de costa crece por lo tanto las tres millas de aguas territoriales que Reino Unido reclama para Gibraltar en una interpretación interesada de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que otorga aguas territoriales a las naciones, no a las colonias (menos aún los territorios autónomos sometidos a descolonización).