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Hacia una diplomacia más dura

Tiempo de lectura 4 min.

14 de marzo de 2018. 02:39h

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14/3/2018

Fuentes del Departamento de Estado aseguran que Rex Tillerson se enteró de que había sido «decapitado» a través de un tuit del presidente Donald Trump. ¿Es la última humillación?

No está claro cómo ha ocurrido el despido. Según algunas informaciones, el jefe de Gabinete, John Kelly, le pidió que renunciase el fin de semana, pero Rex Tillerson se negó. Otra versión apunta a que la comunicación del despido se produjo el viernes y ayer se hizo oficial. Sin embargo, el Departamento de Estado tuiteó ayer por la mañana que Tillerson no había sido informado del relevo y su intención era quedarse en Exteriores. En caso de enterarse vía Twitter, esto no tendría precedentes. Es bastante inusual despedir a un ministro directamente en público. Tradicionalmente a los altos cargos se les avisa en privado y se les suele dar la oportunidad de que presenten su dimisión para salir más airosos del envite. Usar Twitter es inusual incluso para Trump.

La dimisión se produce en un momento en el que se está negociando el encuentro entre Trump y Kim Jong Un. ¿Por qué ahora?

Ha habido muchísima especulación sobre las razones de la salida, pero no hay pruebas sólidas. Era conocida la tensión personal entre los dos dirigentes durante los últimos meses. Supuestamente, Tillerson llamó idiota a Trump en una conversación con su equipo (algo que el secretario de Estado nunca confirmó ni tampoco negó). También han tenido desacuerdos en políticas clave como la renovación del acuerdo nuclear con Irán o Corea del Norte. No ha quedado claro, por ejemplo, si el anuncio de querer reunirse con Kim estaba, de hecho, vetado por el Departamento de Estado. Sentarse en la mesa con Corea del Norte sin condiciones previas significaría una ruptura con las políticas pasadas. Por último, Tillerson respaldó a la primera ministra británca, Theresa May, en sus acusaciones contra Rusia por el intento de asesinato a un ex espía ruso. Éste pudo ser el último desacuerdo entre ambos. Aunque no está claro cuándo exactamente tomó Trump la decisión de despedirle.

Un año y dos meses después de la llegada de Trump a la Casa Blanca, 44 de las 188 embajadas y organismos internacionales siguen sin representación. La salida de Tillerson no hace más que agravar esta situación...

La falta de personal diplomático se ha convertido en un enorme problema y nunca se ha aclarado cuál es exactamente el origen de esta situación. No es una circunstancia exclusiva del Departamento de Estado, otras secretarías como la de Medio Ambiente también tienen puestos sin cubrir entre ellos la Agencia de Protección del Medioambiente (EPA). Puede ser una estrategia que utiliza el propio presidente Trump para frenarles su actividad real. También pone en evidencia el escaso interés de Trump por la diplomacia clásica. Con todo, nadie tiene una respuesta coherente sobre por qué no pueden suplir ni siquiera los puestos más básicos en el Departamento de Estado.

¿La elección de Mike Pompeo como nuevo secretario de Estado endurecerá la política exterior estadounidense? ¿Por qué le ha elegido?

Por encima de todo, Pompeo parece ser leal, que es lo que de verdad le importa a Trump. Además, tiene una línea dura respecto a la República Islámica de Irán, lo que podría indicar que Trump va a romper el acuerdo nuclear con los iraníes firmado por su predecesor Barack Obama en 2015.

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