La ministra que eliminó la derrota de su vocabulario

La ministra de Defensa es la «sensación» del nuevo Ejecutivo, según la Prensa

«Es un trabajo emocionante lleno de desafíos que, estoy segura, ella dominará muy bien». Con este voto de confianza anunció Angela Merkel el domingo el nombramiento de Ursula von der Leyen como la primera mujer al frente del Ministerio de Defensa en Alemania. Sin embargo, esta sorpresa llevó a los analistas a deducir que tras esta designación se esconde algo más. «Puede aportar un fuerte liderazgo», escribió Rolland Nelles en «Der Spiegel». «La palabra derrota no está en su vocabulario», añadió para luego puntualizar que su elección es «un movimiento inteligente». Considerada una de las mayores confidentes de la canciller, a la que acompaña desde que llegó a la Cancillería en 2005, Von der Leyen se coloca en cabeza de las quinielas de la sucesión. Y es que por mor de escándalos o de fracasos políticos, lo cierto es que Merkel ha acabado con sus rivales en el campo conservador. Tal es el caso del ex presidente Christian Wulff, o del ex ministro de Defensa Karl-Theodor zu Guttenberg –que dimitió tras revelarse que plagió su tesis doctoral–.

Hija de un dirigente de la CDU que fue primer ministro de Baja Sajonia, fue en este «Land» donde Von der Leyen inició en 2003 su carrera política como ministra de Mujer y Asuntos Sociales, hasta que en 2005 Merkel se la llevó a Berlín para ocupar el Ministerio de Familia, lo que hizo que sus conciudadanos la llamaran la «madre de Alemania», algo de lo que sin duda podía dar lecciones magistrales esta ginecóloga madre de siete hijos. Subida en la ola de la popularidad (es la política más estimada tras Merkel y el ministro de Finanzas, Wolgang Schäuble), Von der Leyen fue designada para la cartera de Trabajo en 2009. Bajo su mandato, Alemania ha gozado del nivel más bajo de paro desde la reunificación. Centrista de vocación y con gran sensibilidad social, no tuvo reparos en enfrentarse a los líderes más conservadores de su partido para forzar la introducción de cuotas femeninas en los consejos de administración. «Yo tengo mis convicciones», dijo a sus compañeros. Las demandas socialdemócratas para ocupar el influyente Ministerio de Trabajo en la Gran Coalición han obligado a Merkel a buscar un puesto a la altura de su ministra favorita. Defensa, desprestigiado por un malogrado proyecto para construir aviones no tripulados, era el lugar justo. Su principal tarea será completar en 2014 la retirada militar de Afganistán, donde los traductores y empleados del contingente alemán reclaman a Berlín asilo para huir de los talibanes. Una oportunidad, en definitiva, que puede convertirse en una rampa de lanzamiento para sus aspiraciones a partir de 2017, cuando, según los mentideros berlineses, Merkel planea retirarse. Sin embargo, para entonces, Von der Leyen tendrá 59 años (la actual edad de la canciller), lo que le puede restar opciones para conectar con un electorado que demandará un cambio generacional.