Maduro saca los blindados a la calle contra los manifestantes

Miles de venezolanos en todo el país exigen al presidente que permita la celebración de una consulta para revocar su mandato. La actuación policial deja decenas de heridos en varias ciudades.

Miembros de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) frente a una manifestación en Caracas.
Miembros de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) frente a una manifestación en Caracas.

Miles de venezolanos en todo el país exigen al presidente que permita la celebración de una consulta para revocar su mandato. La actuación policial deja decenas de heridos en varias ciudades.

La oposición venezolana salió en masa a la calle ayer para exigir que el Consejo Nacional Electoral (CNE) cumpla con la ley y permita la votación que piden millones de venezolanos para sacar al presidente Nicolás Maduro del poder. Lo hizo poco después de que el líder chavista arremetiera contra el resto de fuerzas democráticas y dejara muy claro que el revocatorio, previsto en la Constitución, es una opción y no una obligación.

Caracas vivió una jornada de protestas cargadas de tensión. Desde temprano, la Guardia Nacional Bolivariana, así como la Policía Nacional, tomaron todos los puntos desde donde saldría la concentración convocada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el servicio de metro fue suspendido en varias de sus estaciones para impedir la movilización de personas a través del transporte subterráneo. Perdigones, bombas lacrimógenas, cascos, escudos, vehículos antidisturbios como «la ballena» (porque echa agua) y «el rinoceronte» (porque está acorazado) fueron algunos de los medios que tomó la Alcaldía de Caracas, dirigida por el oficialista Jorge Rodríguez, para impedir el paso de la oposición. Los cordones de seguridad se extendieron por diferentes puntos de la ciudad, incluidos los alrededores del CNE.

«Las calles son del pueblo, no de la Policía», «va a caer, y va a caer, este Gobierno va a caer» y «el pueblo convoca, el pueblo revoca» fueron algunas de las consignas que gritaron los manifestantes. La movilización no pudo salir, como lo habían advertido el presidente y el alcalde de Libertador. Cuando algunas personas intentaron pasar por los piquetes de seguridad fueron reprimidas con bombas lacrimógenas y perdigones al aire.

El presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, y el líder de la oposición y ex candidato presidencial Henrique Capriles intentaron mediar con los cuerpos de seguridad para que dejaran pasar la movilización hasta el centro de Caracas, donde está el Consejo Electoral. Les prohibieron el paso y al menos en tres ráfagas lanzaron gas pimienta a los manifestantes. Los diputados Juan Requesens, Freddy Guevara y Miguel Pizarro quedaron afectados con asfixia leve.

«Maduro tiene miedo y se enconchó [atrincheró] en Miraflores, creyendo que con eso nos van a parar. Aquí se tiene que escuchar la voluntad de la gente y lo que queremos es que se haga el revocatorio. Y lo vamos a lograr este año, porque es un derecho constitucional que vamos a ejercer», sentenció Capriles, quien ratificó que continuarán en la calle ejerciendo presión social.

La MUD reiteró que sí es posible hacer el referéndum para revocar el mandato de Maduro este año, en contra de las declaraciones de los portavoces del Gobierno y el oficialismo, que han señalado que ya no hay tiempo. De no poder hacer la votación este año, se perdería la posibilidad constitucional de que se elija un nuevo presidente y, de ser revocado en 2017, Maduro cedería el cargo a su vicepresidente.

En medio de la marcha, el único representante opositor en el poder electoral, Luis Emilio Rondón, recibió un documento en el que la MUD exige que se cumplan los plazos y se dé celeridad a los pasos para activar el revocatorio este mismo año. Capriles, así como otros dirigentes de la plataforma opositora, pidieron a las personas que se replegaran, pero algunos hicieron caso omiso y decidieron encararse a las Fuerzas de Seguridad. Bloquearon un corredor principal de Caracas y levantaron barricadas frente a la emblemática fuente de Plaza Venezuela. Eva Gensch, cámara de una televisión alemana, resultó herida en la cabeza con el cartucho de una bomba lacrimógena. Otras personas resultaron lesionadas con perdigones y pedradas. Asimismo, varios jóvenes fueron detenidos cuando se enfrentaron con palos y piedras a las Fuerzas de Seguridad. Hubo sobre todo mucha confusión en el lugar, pues por un lado unos encapuchados atacaron a los manifestantes, mientras por otro resistían las embestidas de la GNB y la PNB. Pasadas las dos de la tarde retornó la normalidad.

Simultáneamente a la marcha de Caracas, otras ciudades se sumaron a las protestas. Por ejemplo, en el Estado de Nueva Esparta hubo doble cordón de seguridad para impedir que la gente se acercara a la sede del CNE y siete personas que forcejearon fueron detenidas. Y en el Estado Barinas, la tierra donde nació el fallecido presidente Hugo Chávez, detuvieron a nueve personas que apoyaban la protesta opositora.