Maradona: «Adiós, papá»

Diego Maradona durante el último homenaje en Santiago de Cuba

El astro del fútbol mundial, Diego Armando Maradona, no tiene problemas en coquetear de igual manera con reyes sauditas o con líderes bolivarianos. Fiel a su cita con su protector, pero también benefactor durante años, no dudó en llegar a la Cuba para participar en los homenajes al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y realizó declaraciones a la TV nacional: “vengo a estar con mi segundo papá, con la leyenda que se nos va, pero nos deja un legado muy claro que no podemos traicionar. Quien cree que Cuba se debilita porque se fue el más grande, se equivoca, porque Cuba tiene que fortalecerse”, expresó el “10” argentino.

Sobre su relación con la Isla y con el Comandante en Jefe, Maradona agregó: “en un momento gris de mi vida, Fidel me abrió las puertas de Cuba. Él era quien me aconsejaba sobre lo que podía hacer”. Y con una metáfora futbolística, calificó a Fidel como el máximo guía a nivel global: “podrían haber muchos jugadores, pero él era el líder del equipo mundial de los políticos“.

Al respecto del legado del revolucionario cubano, Maradona comentó: “él hubiese querido que apretáramos el acelerador con una campaña de ideas, no de violencia”. “He venido a decirle ‘¡Hasta siempre Comandante!’ Fidel es el más grande”, explicó emocionado.

Maradona tiene tatuado en su brazo el rostro del comandante. Fue en la isla donde trató de recuperarse de sus adicciones en el 2004, una experiencia que casi acaba con su vida, porque acabó engordando hasta límites insospechados y tuvo que salir de Cuba, con carácter de emergencia.

Estaba también abonado a todo acto que se celebraba en Venezuela en los tiempos de Hugo Chávez, quien llegó a pagarle millonadas por asistir a sus actos y retransmitir partidos de fútbol. Un duelo pero también un negocio, bien rentables.