Pakistán declara la guerra a los talibanes tras el atentado contra los cristianos

La Razón
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La violencia talibán hace temblar de nuevo los cimientos del Gobierno de Nawas Sharif. El optimismo que generaron las operaciones militares contra los feudos insurgentes se desvaneció este domingo tras el brutal ataque contra un parque infantil de Lahore lleno de cristianos. Tras la masacre de cerca de 80 personas que conmocionó al país, las fuerzas del orden llevaron a cabo una redada que acabó con la detención de 5.000 sospechosos de terrorismo. El ministro provincial de Punjab, Rana Sanaulá, confirmó que se han liberado a todos excepto a 216, que han sido remitidos a una investigación mayor. «Si alguien es encontrado culpable, será condenado», recalcó Sanaulá.

Por su parte, las Fuerzas Armadas anunciaron que se están preparando para lanzar nuevas ofensivas antiterroristas en Punyab, centro de la política de Sharif.

Si bien el blanco del grupo radical Jamaat ul Ahrar, que reivindicó la matanza, eran los cristianos, también fue un aviso para el primer ministro paquistaní. «Avisamos a Nawaz Sharif de que esta guerra ha llegado al umbral de su casa», amenazó en un Twitter Ehsanulá Ehsan, líder de esta facción insurgente, que ha jurado lealtad al Estado Islámico. Ehsan advirtió también que «los ganadores de esta guerra serán, Dios mediante, los verdaderos muyahidines». Jamaat ul Ahrar se erige como la auténtica organización talibán. Entre sus objetivos está atacar a las minorías religiosas. «Vamos a llevar a cabo estos ataques de nuevo hasta que la «sharía» [ley islámica] se imponga en el país», aseveró el líder.