Trump: "El Gobierno sigue cerrado porque los demócratas no financian la seguridad en la frontera"

El magnate ha indicado que el muro se pagará de forma indirecta con el nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos y México

Donald Trump, durante su discurso televisado
Donald Trump, durante su discurso televisado

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha asegurado que la situación en la frontera del sur del país es una "creciente crisis humanitaria y de seguridad"que pone en peligro a todos los estadounidenses.

Al final el presidente Donald Trump no ha invocado la supuesta emergencia nacional causada por la inmigración para financiar la construcción del muro en la frontera. Una medida tan polémica como teóricamente factible. Por más que asegure una incierta lucha en los tribunales. La declaración de emergencia le habría permitido puentear al Congreso de los EEUU al liberar los fondos destinados para aliviar catástrofes. Pero el presidente, experto en confundir incluso a sus fieles, ha evitado recrudecer el conflicto. Persiste en los cauces de la política más o menos convencional y seguirá negociando con la oposición demócrata hasta alcanzar un acuerdo. Eso sí, la condición para ceder permanece inmutable. A cambio de desbloquear los presupuestos y reabrir la administración federal el Congreso debe de regar con 5.500 millones de dólares el muro y acceder a toda una panoplia de reclamaciones suplementarias.

En realidad todo es muy sencillo. El gobierno sigue cerrado "por una razón y solo una: los demócratas no financian la seguridad en la frontera". También añadió que todo podría resolverse en apenas "45 minutos". En su discurso no faltaron las menciones a los estadounidenses asesinados por delincuentes sin papeles. El dolor de los padres. El desamparo de las familias. El recuerdo, que lo acompañará siempre. Comparó los muros que los políticos levantan alrededor de sus casas, "No porque odien a la gente de fuera sino porque aman a la de dentro", con la frontera con México.

En cuanto remató su alocución le respondieron los líderes demócratas del Congreso y del Senado, Nancy Pelosi y Chuck Schumer. En su opinión se comporta como un irresponsable. Un frívolo capaz de fabricar crisis a la medida de sus necesidades electorales. No en vano los números de la inmigración ilegal siguen muy lejos de los máximos históricos, registrados hace dos décadas. Para Pelosi y Schumer el presidente Trump mantiene secuestrados a los estadounidenses, a los que apagón con el cierre de una cuarta parte del gobierno federal si no se le conceden sus caprichos.

Más de 700.000 trabajadores federales permanecen sin trabajar y/o desarrollan su actividad profesional sin recibir su sueldo. Con instituciones tan emblemáticas como los parques nacionales bajo mínimos, los grandes museos de Washington cerrados al público y organismos tan sustanciales como la administración fiscal incapaces ya de atender las demandas y reclamaciones de los ciudadanos.