Trump polariza la primera jornada de la Cumbre del G20

Hoy se reúne con el anfitrión Shinzo Abe (Japón), Nirendra Modi (India) y Angela Merkel (Alemania) ante la expectación del cara a cara con Xi (China) mañana y entre rumores de que se cerrará un acuerdo comercial satisfactorio con el gigante asiático

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una imagen de archivo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una imagen de archivo

Hoy se reúne con el anfitrión Shinzo Abe (Japón), Nirendra Modi (India) y Angela Merkel (Alemania) ante la expectación del cara a cara con Xi (China) mañana y entre rumores de que se cerrará un acuerdo comercial satisfactorio con el gigante asiático.

Tras «calentar» los días previos a la Cumbre con sus ya habituales declaraciones tormentosas, el presidente de Estados Unidos Donald Trump está acaparando el centro de la pista en esta la primera jornada del G20 en Osaka en la que han celebrado tres encuentros bilaterales al margen con el primer ministro japonés y anfitrión, Shinzo Abe, el primer ministro indio Nirendra Modi y la canciller alemana Angela Merkel. Esta última, que cumplirá 65 años el próximo 17 de julio, está siendo objeto de un especial escrutinio por parte de los medios de comunicación tras sufrir durante la mañana del jueves un preocupante temblor en manos y piernas, el segundo que captan las cámaras, durante un acto celebrado en el palacio de Bellevue, sede de la Presidencia del país.

Una vez más, los juegos psicológicos puestos al servicio de su estrategia de comunicación han vuelto a dar resultado y aquí todos los ojos apenas se separan de la figura del magnate estadounidense que aprendió hace ya tiempo que lo importante es que hablen de ti aunque sea mal. Sea como fuere, la reunión en la que Trump y Xi se verán finalmente las caras, sin duda el punto culminante de la cumbre, se producirá el sábado a las 11:30 de la mañana, a las dos y media de la madrugada hora española. «No hay condiciones previas» aseguró el asesor económico de la Casa Blanca Kudow, «el presidente Trump espera con impaciencia la reunión. Creemos que es muy posible que todo vaya bien y los chinos vuelvan a la mesa de negociaciones y que seremos capaces de volver al punto que nos encontrábamos en mayo». De este sentir son asimismo la mayoría de los expertos que consideren que todas las presiones de la administración estadounidense van encaminadas a forzar a China a firmar un «acuerdo razonable» que logre que parte del aparato productivo perdido vuelva a Estados Unidos; una victoria internacional que Trump pueda «vender» en bandeja de plata a partir de enero de 2020 y, gracias a ello, lograr la reelección tras haber materializado ante la opinión pública americana -al menos la parte de ella que le es afín- el célebre «America First» de 2016. Tan optimistas son los analistas sobre la buena noticia que espera al mundo al final de esta cubre que el índice de referencia Standard & Poors 500 está en máximos históricos y cerró con un fuerte alza ayer.