Política

Ucrania pide apoyo de la OTAN ante el nuevo conflicto con Rusia

Merkel llama a garantizar la integridad territorial de Ucrania

Petro Poroshenko saluda a las tropas desplegadas en la región de Chernihiv/Foto: Reuters
Petro Poroshenko saluda a las tropas desplegadas en la región de Chernihiv/Foto: Reuters

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, expresó su esperanza de que la OTAN envíe barcos al Mar de Azov tras el incidente del domingo en el estrecho de Kerch.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, expresó su esperanza de que la OTAN envíe barcos al Mar de Azov tras el incidente del domingo en el estrecho de Kerch, en el que guardacostas rusos apresaron tres barcos militares ucranianos e hirieron a varios tripulantes, publica hoy el diario "Bild".

"Alemania es uno de nuestros aliados más estrechos y esperamos que dentro de la OTAN haya ahora Estados dispuestos a enviar buques militares al Mar de Azov para apoyar a Ucrania y garantizar la seguridad", dijo el presidente en una entrevista con el rotativo, informa Efe.

Según Poroshenko, el único idioma que entiende el presidente ruso, Vladímir Putin, "es el de la unidad del mundo occidental".

"No podemos tolerar esta política agresiva de Rusia. Primero fue Crimea, después el este de Ucrania, ahora quiere el Mar de Azov. También Alemania debe preguntarse qué será lo próximo que hará Putin si no lo frenamos", advirtió.

Señaló que "el mundo debe hablar con una sola voz"y subrayó la necesidad inmediata de sanciones adicionales "en vista de la increíble agresión rusa".

Exigió que Putin libere de inmediato a los soldados ucranianos detenidos y al mismo tiempo libere el mar al tráfico marítimo internacional, porque, recordó, no son sólo buques comerciales ucranianos los que se encuentran atascados allí, sino actualmente también tres barcos alemanes.

Respecto al conflicto naval en el estrecho de Kerch, que uno los mares Negro y de Azov, Poroshenko aseguró que la marina ucraniana respetó el derecho internacional y que hay pruebas que demuestran que fueron soldados rusos los que atacaron.

"Tuvimos que reaccionar tras este acto de agresión y por eso decreté la ley marcial en algunas regiones, porque tenemos que proteger nuestro país. Es como ya ocurrió en 2014: Putin quiere anexionarse una parte más de Ucrania, se comporta exactamente como entonces", dijo.

Según el presidente ucraniano, "Putin quiere de vuelta el antiguo imperio ruso".

"Crimea, el Donbás, quiere todo el país. Como emperador ruso como se ve, su imperio no puede funcionar sin Ucrania, nos ve como una Colonia. Ya lo quería al inicio del conflicto y lo sigue queriendo", afirmó.

Agregó que, además, el presidente ruso "odia la idea de que Ucrania quiera ser parte de la UE y de la OTAN y por eso esta nueva agresión rusa".

Dijo haber llamado a Putin por teléfono directamente después del incidente del domingo y de haberle pedido negociaciones de inmediato.

"Pero es igual que en 2014, 2015 y 2016. Siempre cuando las tropas de Putin atacan Ucrania, deja de comunicarse", criticó y señaló que tiene escasas esperanzas de que Rusia ponga fin a las agresiones.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, llamó hoy a garantizar la integridad territorial de Ucrania y se remitió a lo prometido al respecto por Reino Unido y Estados Unidos, pero también por Rusia, en el Memorando de Budapest de 1994.

"Tenemos la obligación de cumplir con lo que una vez prometimos", declaró la canciller al recordar este acuerdo, por el cual Ucrania entregó sus armas nucleares de tiempos de la Unión Soviética a cambio de garantías respecto a su integridad territorial y a vivir en sus propias fronteras.

De esta manera Ucrania quiso demostrar que no quería ser parte del problema, sino de la solución, subrayó Merkel durante la inauguración en Berlín junto al primer ministro ucraniano, Volodimir Hroisman, del III foro económico germano-ucraniano.

Ante la escalada del conflicto entre Moscú y Kiev tras el incidente naval del domingo en el estrecho de Kerch, Merkel se pronunció a favor de "poner los hechos sobre la mesa", llamó a Rusia a poner en libertad a los soldados ucranianos retenidos y a "no arrancarles confesiones".

Por otra parte, pidió a Ucrania ser "inteligente", porque el conflicto sólo puede solucionarse "con sensatez y a través del diálogo", no por la vía militar.

Asimismo, aconsejó "mantener las cosas con calma", pero al mismo tiempo a interceder por ciudades "que dependen de su acceso al mar", como Mariúpol, "para que no queden aisladas"y de manera indirecta", de otras partes de Ucrania.

Criticó que desde la inauguración en mayo del puente del estrecho de Kerch que une territorio ruso con la península ucraniana de Crimea, anexionada en 2014 por Rusia, el tráfico marítimo ha empeorado, a pesar de un acuerdo existente entre Moscú y Kiev de 2003 que establece la libre circulación marítima de todas las partes implicadas.

Recordó que Ucrania se encuentra en una fase económica "muy difícil"a la que hay que sumar "el miedo siempre por la paz y ante más agresiones"por parte de Rusia.

Según Merkel, los acuerdos de Minsk contribuyeron a que en estos últimos años no hubiera "una permanente escalada"de la tensión entre ambos países, pero no a lograr o acercarse a una solución política ni a que Ucrania "vuelva a tener acceso a sus propias fronteras".

Señaló que las sanciones contra Rusia no se impusieron porque sí, sino para dejar claro que los países, "aunque geográficamente se encuentren próximos a Rusia, tienen derecho a su propio desarrollo", algo que calificó de principio del derecho internacional.

De Ucrania dijo que es un caso "especialmente claro", porque tras el desmembramiento de la Unión Soviética decidió en un referéndum ser independiente, plebiscito en el que también participo Crimea, recordó, que a su vez se pronunció también a favor de la independencia y de formar parte de ese país.

Afirmó que abordará la actual escalada del conflicto ruso-ucraniano con Putin en la cumbre del G20 en Buenos Aires y expresó asimismo la disposición de Alemania y Francia a seguir trabajando en el formato de Normandía con Ucrania y Rusia, "a pesar de que los éxitos hayan sido escasos".