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Saint-Geours: «España y Francia juntas pueden construir una Europa más fuerte»

El embajador francés considera que la mejor fórmula para combatir el auge del populismo y el euroescepticismo es impulsar una «Europa soberana y democrática que proteja a los ciudadanos».

El embajador francés en Madrid cree que es la hora de que Europa responda con ambición a sus desafíos
El embajador francés en Madrid cree que es la hora de que Europa responda con ambición a sus desafíoslarazon

El embajador francés considera que la mejor fórmula para combatir el auge del populismo y el euroescepticismo es impulsar una «Europa soberana y democrática que proteja a los ciudadanos».

El embajador francés en España, Yves Saint-Geours, fue el invitado del V Encuentro Diplomático organizado el pasado martes por LA RAZÓN. Tras glosar las excelentes relaciones bilaterales, el diplomático constató que los «Pirineos ya no separan, sino que unen a nuestros países» y se mostró convencido de que «estas dos grandes naciones seguirán construyendo el espacio europeo juntas». Al frente de la legación diplomática francesa en Madrid desde septiembre de 2015, Saint-Geours se muestra orgulloso y feliz de representar al Hexágono en nuestro país porque «sabe que los españoles aman a Francia y en este momento que vive Europa podemos hacer muchas cosas juntos».

Tras la llegada hace un año al Elíseo del presidente Emmanuel Macron, Francia se ha convertido en el motor de una Europa desorientada que aún está muy lejos de caminar unida. Con Reino Unido con un pie ya fuera de la UE; Italia bajo un Gobiernno antisistema que no oculta su antagonismo con Bruselas; Alemania obligada a reeditar una incómoda Gran Coalición entre democristianos y socialdemócratas ante el auge de la extrema derecha, y España inmersa en hacer frente al secesionismo catalán, París dispone del Gobierno más fuerte para hacer frente a los retos del proyecto europeo.

El embajador francés reconoce que su país «asiste a un renacimiento de la vida política con reformas ambiciosas y un impulso para potenciar una UE que queremos que sea más fuerte». En opinión de Saint-Geours, era preciso poner primero en marcha las reformas internas para tener credibilidad a la hora de «contribuir a la reactivación europea». «Un tren de reformas –explica– que avanza y trataremos de implementar dado que la consolidación de la economía nos permite seguir adelante». Con un déficit público inferior al límite del 3%, un crecimiento del PIB del 2,7% y un paro que ha caído por debajo del 10%, el Gobierno de Édouard Philippe puede afrontar con cierta confianza la ambiciosa agenda del presidente de la República. Del sistema ferroviario a la formación profesional, las pensiones y el seguro de desempleo. Todas con el objetivo, en palabras del embajador, de «asegurar el camino de cada francés a lo largo de la vida y flexibilizar el mercado de trabajo».

Más allá de las reformas socio-económicas para recuperar la competitividad, las otras prioridades del Ejecutivo francés son atraer el talento con el desarrollo de la inteligencia artificial y potenciar los derechos de la mujer. En este sentido, Macron convirtió «la igualdad entre hombres y mujeres en la prioridad de su quinquenio con la obligación de las empresas de reducir las diferencias salariales en tres años si no quieren ser multadas y acabar con el acoso callejero».

Ante el crecimiento del populismo y el euroescepticismo en el Viejo Continente, el embajador francés considera que el mejor antídoto es «construir una Europa soberana y democrática que proteja a los ciudadanos», puesto que estos movimientos sostienen, precisamente, que «la UE no protege contra el paro y el terrorismo y, por tanto, Europa perdía su capacidad para construir su propio destino».

Y es que el joven ex ministro de Economía de François Hollande ganó las presidenciales en 2017 tras hacer una campaña electoral abiertamente a favor del proyecto europeo y «los franceses le dieron la razón. Hubo un gran debate democrático sobre los valores de nuestro continente y el modelo social europeo», recuerda el diplomático francés.

De ahí que haya llegado el momento de implementar las políticas necesarias para que Europa responda a los desafíos del siglo XXI. Entre ellos, Saint-Geours destaca el terrorismo, con «la Europa de la seguridad y la defensa como escudo». «Las iniciativas de la PESCO [cooperación estructurada permanente] y una fuerza europea de intervención rápida que la canciller Merkel acaba de apoyar y los españoles también lo harán». Entre esos retos, el embajador también destaca «impulsar una asociación estratégica con África, crear un impuesto sobre el carbono y consolidar las bases de la zona euro con una unión económica y monetaria más integrada que nos prepare para futuras crisis».

Pese al Brexit o los movimientos eurófobos que amenazan hoy en día el proyecto europeo, Saint-Geours se muestra optimista. «Podemos pensar que vamos a vencer el terrorismo juntos porque tenemos esta experiencia, así como el proteccionismo, si hacemos lo que debemos hacer y tomar las decisiones en las próximas semanas y meses».

Una agenda ambiciosa, en suma, en la que Francia espera seguir contando con la ayuda de España. «Estamos en un momento muy especial en el cual la confianza es absoluta entre los pueblos y los Gobiernos», subraya Saint-Geours, puesto que «compartimos una visión geopolítica en terrorismo, inmigración, el Mediterráneo o la agricultura con la que podremos construir una Europa más fuerte». Unos objetivos comunes que se ejemplifican en el buen momento de las relaciones bilaterales (70.000 millones de euros en intercambios comerciales, 45.000 millones de euros de inversiones directas francesas en España y 15.000 millones de españolas en Francia o las 2.000 filiales de empresas francesas asentadas en nuestro país). Volviendo a los Pirineos, el embajador concluye que «las fronteras a veces no son muros, sino que permiten la prosperidad gracias a la diversidad».