¿Se te cae el pelo? Ocúpate y no te preocupes

Soluciones rápidas: esto es lo que tienes que comer para atajar el problema

La preocupación por la caída del cabello es cada vez más compartida. Una inquietud que acrecienta con las nuevas estaciones, sobre todo en el cambio a primavera y a otoño, justo donde estamos. Uno de los objetivos del mes pasado era recuperar la salud de nuestro cabello tras las amenazas del verano y darle un plus de cuidado con la llegada del otoño. Factores hereditarios, cambios hormonales, la edad, el cambio de estación,... pueden ser muchos los factores de este problema. Pero hay que tener en cuenta que muchas de estas caídas de pelo son estacionales, llegando a perder más de entre 100 y 150 cabellos por día, y no tiene por qué ser un síntoma de preocupación. En otras palabras, puede ser una caída puntual, limitada en el tiempo y que se recupera pronto. Si tu problema no es continuado, que no salten las alarmas, si ya has probado todos los remedios caseros habidos y por haber para evitar la caída del pelo, sigue leyendo porque esto te interesa.

Comprender el por qué

Cuando ya no sabemos qué hacer lo mejor es recurrir y dejarnos aconsejar por un experto. En Lifestyle hemos trasladado todas nuestras dudas a Modesta Cassinello, farmacéutica y creadora de la firma que lleva su nombre. Es ella quien nos invita a conocer que el cabello tiene un ciclo vital formado por tres fases: anágena o de crecimiento, catágena o de transición en la que el crecimiento se para, y telógena o de reposo tras la cual acontece la caída del cabello. Una vez pasa esto, “el folículo se reactiva y el ciclo se repite”.

Cuándo debemos preocuparnos y cuándo no

“En vez de preocuparnos, debemos ocuparnos para no agravar más el problema”. Así de contundente responde Modesta Cassinello que recomienda siempre un tratamiento médico personalizado porque “son los que de verdad funcionan para evitar la caída del cabello, siendo fundamental un diagnostico precoz".

La rutina alimentaria que debemos seguir

La farmacéutica propone acompañar el ritual de cuidado para el cabello con una alimentación equilibrada que incorpore “vitaminas como la B5 y la B6, minerales, cobre, zinc, selenio; aminoácidos como la cistina o antioxidantes como glutatión, por ser los nutrientes que más favorecen la salud capilar”. ¿En qué se traduce? En una dieta Mediterránea. Según la especialista es "un patrón alimentario muy adecuado para cuidar nuestra piel y nuestro cabello, además de ser asequible para la unidad familiar”.

- Los cereales y las verduras constituyen la base de esta dieta

- Las frutas y los lácteos preferentemente fermentados dos veces al día y la carne y el pescado varias veces a la semana. Y utilizando el aceite de oliva como grasa culinaria.

- Los huevos, la carne y los lácteos son fuentes de cistina, componente de la queratina.

- La calabaza, las espinacas, el brócoli, la coliflor, las nueces, la patata.. son alimentos de temporada en otoño ricos en Glutation, poderoso antioxidante muy recomendado en la salud del cabello

- El pescado, la yema de huevo y el yogur son alimentos ricos en vitamina B5 o ácido pantoténico que nutre el cabello y favorece su crecimiento

- Cítricos, fuentes de vitamina C que favorecen la formación de colágeno

- Legumbres por ser fuente de cobre, zinc

Modesta Cassinello hace hincapié en que si la caída se debe a una temporada de estrés o cambios hormonales, tendremos que ir más allá, recurriendo a “un complemento alimenticio durante unos meses si puede contribuir a normalizar la caída excesiva y favorecer la salud capilar". ¡Ojo! Es una ayudita extra, nunca un sustitutivo.

¿Qué productos usamos?

Depende. Como todo, los tratamientos no deben tratarse de forma genérica porque cada persona tiene un problema y unos efectos diferentes a la otra. Por eso la farmacéutica nos relata que “no es lo mismo actuar ante una caída capilar crónica como una alopecia androgénica donde existe un daño en la raíz folicular, que ante un efluvio telógeno en donde no existe daño en la raíz del folículo piloso". Modesta Cassinello es clara: “cada alteración que afecte al cabello y cuero cabelludo debe de tratarse de forma individual y así es como los tratamientos funcionan".