Rayden: “Hasél se metió conmigo, pero yo siempre defenderé la libertad de expresión aunque deje mucho que desear’

El rapero acaba de lanzar ‘Homónimo’, con el que cierra una trilogía y 20 años de carrera musical que celebrará en el Wizink de Madrid.

Entrevista Rayden.
Entrevista Rayden.David FernandezEFE

Poeta, mago de las palabras, cantante y compositor. Rayden está en pleno lanzamiento de su nuevo disco, ‘Homónimo’, un trabajo con el que alcanza las 100 canciones en solitario y 20 años de carrera que celebrará el 6 de noviembre con un concierto en el Wizink Center. Hay muchos Rayden diferentes bajo el músico como vuelve a demostrar en este disco que cierra su última trilogía y en el que reclama, por ejemplo, su derecho a decir “no sé”, una vacilación sin cabida cuando aparece el tema de la libertad de expresión y los posibles límites.

Entrevistamos a Rayden en plena promoción de su nuevo disco para hablar de música, de la vida y de todo un poco en este año de locura por la pandemia. ¡No te lo pierdas!

Primero de todo, ¿cómo estás? Porque llevas una semanitas más intensas que ni los políticos de Madrid...

(Risas) Pues ahora estaba haciendo tiempo montando un mueble, que lo empecé antes de sacar el disco y ahora lo voy a terminar. Es como poético y todo. Pero muy bien, muy contento, la verdad.

Y cómo te sientes ahora, que como tu dices, las canciones ya son de la gente y te has quitado ese peso de encima.

Por una parte muy contento porque está gustando muchísimo, y las canciones están a buen recaudo. Pero por otro lado, un poco menos agobiado porque parecen que los discos empiezan a llegar que no se que pasó que la semana que salió el disco no había ninguno. Con la pandemia, a nivel logístico todo tarda más, es un milagro que todo acabe saliendo. Pero contento.

Maestro de las palabras, cantante, rapero, compositor... Hay muchos Rayden diferentes bajo el mismo artista y en ‘Homónimo’ lo has vuelto a demostrar.

Sí, cuando me plantee hacer ‘Homónino’ creía que era lo más coherente, ofrecer a la gente todas las versiones que tengo y eso he hecho. Confiar en que el público supiera aceptar todas esos versiones, pero la verdad es que yo siempre puedo presumir de público porque ellos nunca saben como voy a sonar. Conmigo cruzan los dedos, a ver que pasa ahora (risas), pero lo aceptan y lo saben abrazar.

Sexto disco de estudio... ¿Da vértigo?

La verdad es que no, es que estaba tranquilo. Porque cuando iba enseñando algunas cosas veía que iba gustado. El único problema y vértigo ha sido cuando no llegan los discos. En lo demás, íbamos en la misma sintonía. Pero el que no llegaran los discos ha sido el problema, porque las listas internas llegan y ya no es por perder el número 1 de ventas, que oye hubiera sido muy bonito yo ahí con C Tangana y Justin Bieber (risas). Todo eso es para pedir yo luego a Warner, pero a parte de esa gracia yo me preocupo que le llegue a la gente que ha hecho ese salto de fe y esfuerzo por comprarlo en preventa. Yo soy muy tranquilo hasta que me enfado, y en Warner me decían sabemos que estás muy enfado porque estás callado.

Y hablando de ese crácter, lo empiezas de una manera fuerte... “No me creo al papa cuando recrimina desde el Vaticano”.

Sí, pero a mi me gusta fijarme mucho en el detalle. En el Papa y todo lo que representa, que tiene que leer un escrito para recriminar. O un partido político cuando dice que hemos ganado... Esas cosas que pasan, como me voy a hacer creer si no me creo ni yo mismo. Es una radiografía del momento que estamos de descreimiento como sociedad.

Y hablando de esa libertad de expresión, tu firmaste la carta que pedía la libertad de Pablo Hasél a pesar de que él ha sido muy crítico contigo...

Sí, pero hasta en esos casos creo que demuestro más apoyando que tenga libertad de expresión, hasta para cagarse en mi espalda, aunque a nivel personal no me gusta lo que hace. Y a nivel artístico, para mi deja mucho que desear, pero no quiero que nadie se vea limitado en el mundo de la cultura.

Rayden en Madrid.
Rayden en Madrid. David FernandezEFE

En estos 20 años de carrera, ¿tú te has visto condicionando?

(Risas) ¡Qué va, yo voy a peor! Pero no caigo en el panfleto. Me he dado cuenta que cada vez tengo que mostrar más mi libertad de expresión, aunque sea callarme. A veces no te tienes que exponer si nadie te pregunta.

Sí, en España somos muy de opinar de todo sin tener una opinión formada... Y aquello que decíamos hace un año de la pandemia nos va a hacer mejores como sociedad...

(Risas) Al revés, ha servido para acentuar, quién es desgraciado ahora lo es más. Cada vez está todo más polarizado y hay más egoísmo.

Desde la metáfora de Gustavo Adolfo Bécquer a un amor malasañero de los años 80... ¿Cómo te tengo que imaginar componiendo?

Cuando tenía tres años pensaba que tenía súper poderes porque yo hablaba y nadie me escuchaba. Luego me di cuenta que es que no podía dejar de pensar, yo eso de dejar la mente en blanco no sé lo que es. A la hora de escribir canciones, me hago hilos, entrevisto a gente, hago esquemas... ¡De todo! Y pregunto a muchos compañeros de gremio y nadie hace esto, nadie está tan ‘tarao’ como yo (risas).

Y llegas a los 20 años de carrera y ese concierto tan especial en el Wizink Center el 6 de noviembre...

Espero, más de 25 colaboraciones, más de 3 horas de concierto... Tenía la fecha pensada desde 2014, menos mal que había sitio libre (risas).

La semana pasada fue la prueba piloto con el concierto de ‘Love of Lesbian’ en el Sant Jordi, ¿cómo lo viviste?

Yo lo viví como si fuese ir el ser humano a la luna. Lo estaba escuchando en la radio y lo viví sabiendo que estaba viviendo algo importante que puede cambiar todo para nosotros.

Te escuche hace unos días que decías...”El fracaso está lleno de gente que siempre creyó”.

Sí, hay gente que se ha quedado por el camino que tiene más talento que nosotros, se tienen que dar tantas circunstancias para que pase... Me repatea que llegue alguien y diga “yo sabía que iba a llegar aquí desde pequeño’, no. Como en el fútbol.

Oye, y ya para acabar... Que me han dicho que tu sueño es componer un himno rapero para el Real Madrid.

Si a mi me dan un concierto antes en el Wanda que en el Bernabéu, algo dentro de mi sentirá que está fallando (risas). Es una cosa que creo que se me daría bien, ya he abierto los Goya, ya he metido una canción en una serie, así que ahora solo me falta una llamada de Florentino para pedirme el himno (risas).