El vestuario icónico de Grace Kelly

Las joyas desempeñaron un papel fundamental en su guardarropa. A la derecha, reproducción de su anillo de compromiso de Cartier para el filme que protagoniza Nicole Kidman.

El polémico filme protagonizado por Nikole Kidman nos sirve de excusa para repasar las prendas de la princesa

La diseñadora de vestuario de la película Grace de Mónaco, Gigi Lepage, tenía un difícil reto por delante: transformar a Nicole Kidman en princesa. Para ello contó con total libertad utilizando tanto reproducciones como piezas vintage con el objetivo de recrear el guardarropa del icono. El resultado, un despliegue de más de 40 looks en los que se cuida hasta el último detalle.

El filme no ha emocionado entre los Grimaldi, pero nadie puede poner una pega al trabajo de Lepage que recupera todas las señas de identidad de Grace. La gélida actriz que inspiró una época y se convirtió en icono de estilo se sirvió de su experiencia como modelo para saber llevar la ropa. En Hollywood el vestuario le ayudaba a crear personajes inolvidables, así que eso mismo hizo cuando se casó con el Príncipe Rainiero de Mónaco.

Para la construcción del mito, Grace se sirvió de piezas de las grandes casas de la época: Chanel, Yves Saint Laurent, Lanvin... y, sobre todo, Dior. Precisamente la maison ha sido una de las que han querido colaborar con el vestuario del filme de Olivier Dahan reproduciendo dos de los modelos que lució la Princesa de Mónaco. Chanel ha cedido algunas faldas de su colección costura otoño 2012, mientras que el vestido que lució Kelly en la recepción de Charles de Gaulle en París en 1959, de Antonio Castillo para Lanvin, ha sido copiado en la película.

El estilo de Grace Kelly era una suma de detalles en la que nunca fallaban los mejores complementos. Tal es el caso de los sombreros, tocados y pañuelos con los que solía coronar su cabeza. Solo cuando viajó a Europa para casarse llevaba consigo 20 sombreros. Años más tarde, ya instalada en su papel principesco, encargaba cada temporada varias decenas a Jean Barthet, su sombrerero.

También, íntimamente ligados al guardarropa de Kelly, los guantes blancos: tanto para aportar una nota (más) de elegancia a sus conjuntos de día como para rematar por todo lo alto los vestidos de gala, Grace no solía prescindir de ellos. Forman parte del ADN de su estilo y sus preferidos los firmaba la Maison Fabre (proveedora de Dior).

La musa de Hitchcock los utilizó para recoger su Oscar, para construir inolvidables personajes y hasta para sujetar el bolso de Hermès que después recibió su nombre.

Porque si hablamos de complementos icónicos de la princesa no podemos olvidar el Kelly de Hermès, probablemente uno de los modelos más famosos de todos los tiempos, bautizado como la princesa por estar entre sus favoritos (y por ser el bolso que se colocaba estratégicamente en el vientre para ocultar los primeros meses de embarazo).

Aunque sin duda, los complementos estrella que completaban el guardarropa de esta heredera de la elegancia de la Costa Este americana es la última piedra angular de su estilo: las joyas.

La mayoría de ellas estaban firmadas por Cartier, joyería oficial de la casa Grimaldi: desde su anillo de compromiso, un diamante de corte esmeralda de 10,47 quilates del que no se separó en el rodaje de Alta Sociedad -su última película-, hasta su tiara favorita, convertible en gargantilla, y que ha sido reproducida por Cartier para aparecer en el filme que protagoniza Kidman.

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